Dos estudios, que aún aguardan la revisión por pares, aseguran que la vacuna de Moderna es más eficaz que la desarrollada por Pfizer ante la variante Delta. Los documentos explicaron que, para mantener un alto nivel de anticuerpos contra el coronavirus, podría ser necesaria la aplicación de una tercera dosis, entre los seis y 12 meses luego de completado el esquema primario -de dos inoculaciones-, y recalcaron que la indicada para esta estrategia debería ser Moderna.

El primero de estos estudios reclutó a más de 50.000 pacientes, entre enero y julio de 2021, que se atendían en el Sistema de Salud de Mayo Clinic. Según los científicos, en momentos en que la variante Delta ya era predominante, la efectividad de la vacuna de Moderna contra la infección (prevención en adquirir la enfermedad) había caído al 76% luego de mostrar una efectividad del 86%, mientras que el desarrollo de Pfizer/BioNTech había caído al 42%, siendo que anteriormente había mostrado el 76%.

De todas maneras, los científicos destacaron que, al completarse los esquemas, ambas vacunas siguen siendo efectivas a la hora prevenir las internaciones por Covid-19. Es que, mientras Moderna evidenció una efectividad 81% (tras alcanzar el 91,6%), Pfizer mostró un 75% (antes se alzaba con el 85%).

Según explicaron, estos números fueron obtenidos en pleno auge de la variante descubierta en India, convirtiéndose en la responsable del 70% de los casos registrados en varios estados norteamericanos. “Nuestro estudio observacional destaca que, si bien ambas vacunas de ARNm contra el Covid-19 protegen fuertemente contra infecciones y enfermedades graves, se justifica una evaluación adicional sobre su efectividad, como los regímenes de dosificación y la composición de la vacuna”, señalaron los investigadores que fueron liderados por el Dr. Venky Soundararajan.

En tanto, el segundo del estudios se centró en la respuesta inmune ante las variantes de preocupación en los residentes de hogares de ancianos.

Desarrollado en Ontario, Canadá, el análisis aseguró: “Los residentes a los que se les administró ARNm-1273 (Moderna) presentaron respuestas de anticuerpos totales y neutralizantes más fuertes que los que recibieron BNT162b2 (Pfizer/BioNTech)”.

“Los ancianos pueden necesitar dosis más altas de vacunas, refuerzos o/y otras medidas preventivas”, destacó Anne-Claude Gingras, líder del equipo del Instituto de Investigación Lunenfeld-Tanenbaum, en Toronto, que realizó el estudio.

Vale recordar que en un estudio que se realizó en Israel, se dejó en evidencia la necesidad de aplicar un refuerzo para los que recibieron la segunda dosis de Pfizer/BioNTech hace unos de cinco meses. En este análisis, los investigadores evaluaron a unos 34.000 adultos con esquemas completos de vacunación, siendo que el 1,8% dio positivo.

Incluso, destacaron que las chances de contagio se elevaron cuando la segunda dosis fue aplicada, al menos, 146 días antes. Asimismo, en los mayores de 60 años con este tiempo cumplido, ese número se elevó casi tres veces.

“Muy pocos pacientes habían requerido hospitalización y es demasiado pronto para evaluar la gravedad de estas nuevas infecciones en términos de ingreso hospitalario, uso de respirador artificial o mortalidad”, aseguró Eugene Merzon, coautor del documento y miembro del Leumit Health Services, en Israel.