
Los residentes de la ciudad de Irpín (Ucrania) están viviendo una verdadera pesadilla, mientras huyen escapando de la muerte.
Ayer, la imagen de una familia asesinada por los rusos conmovió al mundo. Según trascendió, los que se ven en la foto son una madre, su hijo adolescente y su hija pequeña. Todos ellos fallecidos y al lado del padre, quien hasta el momento en que fue capturada la foto se encontraba con vida, aunque gravemente herido y con dificultades para respirar.
La mujer y sus dos hijos murieron cuando eran evacuados de la ciudad de Irpín, en la provincia de Kiev y a 20 kilómetros de esa ciudad homónima. Junto a los cuerpos quedaron las valijas con la ropa que llevaban.
En la foto, publicada por el diario The New York Times, se pueden observar cuatro cuerpos ensangrentados que yacen sobre el asfalto al lado de varias valijas y mochilas repletas de ropa y otros elementos que habían sido preparados para escapar de la zona.
Las muertes fueron causadas en medio de un ataque ruso con proyectiles que fueron disparados intencionalmente contra el puente utilizado por los ciudadanos del lugar para huir de la zona a fin de encontrar algún espacio seguro donde instalarse y vivir en medio del contexto bélico.
En este sentido, el medio norteamericano señaló que el operativo para escapar de Irpín, consiste en el trasladado de pequeños grupos de civiles que van acompañados por los soldados ucranianos, quienes los protegen de cualquier ataque.
Hasta el momento, medios locales ya reportaron ocho muertos en la ciudad por las masacres a civiles ucranianos mientras se llevan a cabo evacuaciones.
La sangrienta imagen de la familia asesinada ayer fue tomada por la fotoperiodista Lynsey Addario de The New York Times. Los tres miembros de esta familia murieron en medio de una ráfaga de proyectiles de mortero contra un puente maltrecho utilizado por quienes huyen de los combates. Allí, centenares de personas se habían agrupado sobre el río Irpín desde el sábado pasado buscando una salida al horror.

Las granadas de mortero cayeron primero a unos 100 metros del puente, y luego se desplazaron en una serie de estruendosas explosiones hacia una sección de la calle donde la gente huía.
A medida que los morteros se acercaban a la columna de civiles, la gente corría, arrastrando niños, tratando de encontrar un lugar seguro. Pero no había nada para protegerse. No había ningún lugar donde esconderse. Y esta familia de cuatro quedó atrapada.
Los soldados se apresuraron a ayudar, pero la mujer y los niños estaban muertos. El padre estaba gravemente herido.
La imagen publicada por The New York Times evidencia la brutalidad de la ofensiva rusa, que lleva días bombardeando Irpín y otras dos pequeñas ciudades del borde noroeste de Kiev, Hostomel y Bucha.
Más tarde, la agencia AFP publicó otra foto estremecedora: los cuerpos cubiertos con mantas en medio del camino.
El lugar atacado es la única vía de escape de Irpín y, por lo tanto, el único lugar por donde las familias ucranianas podían intentar evacuar. Además, el sábado las tropas volaron las vías del tren de la ciudad, clausurando cualquier evacuación por ese medio.
En menos de 48 horas, las fuerzas rusas del líder Vladimir Putin arrinconaron a los ucranianos de Irpín, los bombardearon intensamente y los obligaron a intentar llegar a pie a Kiev. Cuando cientos intentaban escapar, los emboscaron. Así, cayó la familia retratada por The New York Times y AFP.
Putin insiste desde el Kremlin que son los ucranianos quienes sabotean los corredores humanitarios, pero estas imágenes no dejan lugar a la duda: Rusia está matando civiles en Ucrania.
"Los rusos van a hacer explotar Irpín", dijo desesperado un joven que ya estaba a bordo de un vehículo de evacuación. A pocos metros, milicias ayudaban a un adulto mayor a abordar el vehículo.
Los bombardeos están quitándole la respiración a los civiles, es el lugar más peligroso y sangriento entre las cercanías de Kiev. La importancia estratégica de Irpín gravita en el aeropuerto aledaño, que los rusos buscan tomar para que sirva de base para lanzar desde allí futuros ataques contra la capital, Kiev.
"La casa de nuestros vecinos se vino abajo. Pasamos la noche en un refugio y hoy decidimos irnos", contó una vecina.

Clamor en Paraguay
El nuevo arzobispo de Asunción, Adalberto Martínez, se sumó ayer al clamor para que se abran corredores humanitarios para "salvar vidas" en medio de la guerra en Ucrania. En su primera homilía como arzobispo de la capital paraguaya, Martínez pidió orar por los pueblos de Ucrania y de Rusia.
En Bruselas
Una manifestación en apoyo al pueblo ucraniano tras la invasión rusa reunió ayer en Bruselas a unas 3.500 personas, según las estimaciones de la Policía, con mensajes para pedir a Moscú el cese de la agresión militar y con banderas de ucranianas y de otros países de Europa del Este, que respaldan a Kiev.
Firme pedido de Francisco
El papa Francisco instó a que cesen de inmediato los ataques en Ucrania, a que prevalezca el diálogo y a que se vuelva a respetar el Derecho Internacional en ese país tras la invasión rusa lanzada hace once días, al tiempo que pidió que se garanticen los corredores humanitarios.
