Por enternecedoras, las imágenes de una beba recién nacida que fue rescatada por la Royal National Lifeboat Institution (RNLI), luego de sobrevivir a un viaje de nueve horas a través del Canal de la Mancha realizado por un grupo de migrantes, disimularon por un momento la tensión que se vive entre las costas de Francia y el Reino Unido debido al riesgoso tránsito de las precarias embarcaciones.
Nada más que en esta jornada sumaron alrededor de 70 los migrantes rescatados por RNLI y llevados a Dungeness, y desde principios de año suman más de 17 mil los inmigrantes ilegales que llegaron al Reino Unido, el doble de la cifra de 2020.
La bebita llamada Ayyan, a la que estimaron entre dos semanas y un mes, fue entregada envuelta en una manta, sana y salva, a un oficial de policía en la costa británica de Dungeness, Kent.
Su madre declaró, traductor mediante, que la niña estaba bien y que ella también estaba contenta de haber llegado a Gran Bretaña, preparada para arriesgar su propia seguridad y la de su hija para buscar en Inglaterra "la mejor vida".
La cadena Sky News le preguntó si la policía francesa había intentado detenerlos, a lo que un hombre que hablaba algo de inglés respondió: "No, no dicen nada". Y agregó que los oficiales los vieron irse.
El corresponsal de Sky News, Ivor Bennett, comentó: “Después de nueve horas en el mar, su traicionero viaje finalmente terminó", en tanto varios de los migrantes temblaban ayudados a bajar del bote salvavidas a la playa de guijarros de Dungeness.
Fuente: NA