La situación epidemiológica en África Central ha alcanzado un punto crítico. La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene la declaración de Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional ante el avance del brote de Ébola provocado por la variante Bundibugyo. Con más de 220 víctimas fatales confirmadas y una rápida expansión geográfica, las autoridades sanitarias alertan que la velocidad del contagio está desafiando los esfuerzos de contención en el terreno.
A continuación, repasamos las últimas novedades, cifras clave y la respuesta internacional ante esta crisis sanitaria.
Cifras clave del brote de Ébola (Mayo 2026)
El epicentro de la emergencia se localiza en el este de la República Democrática del Congo (RDC) —con especial afectación en la provincia de Ituri— y en la vecina Uganda. La escala del brote preocupa a los expertos debido al vacío de datos exactos provocado por el tiempo que el virus circuló de forma silenciosa antes de ser detectado.
-
Fallecidos confirmados: Más de 220 muertes.
Casos sospechosos: Cerca de 600 pacientes bajo evaluación en la región.
Mortalidad de la cepa: Se estima que la tasa de letalidad de la variante Bundibugyo oscila entre el 60% y el 80% en este brote.
Países afectados: República Democrática del Congo y Uganda (esta última ya reportó casos importados mortales en su capital, Kampala).
"La epidemia nos está superando", han advertido portavoces sanitarios en las zonas más afectadas, donde el personal médico trabaja bajo condiciones extremas.
Las tres grandes amenazas para la contención del virus
La respuesta de la OMS y de organizaciones como Médicos Sin Fronteras (MSF) se enfrenta a un escenario complejo que va más allá de lo estrictamente médico:
1. Desinformación y ataques a centros de salud
Campañas de desinformación difundidas en redes sociales han alimentado la desconfianza de la población local hacia los equipos médicos externos. En los últimos días, esta tensión derivó en el incendio de dos centros de tratamiento de Ébola en zonas de conflicto, lo que ralentiza el rastreo de contactos y desprotege a comunidades vulnerables.
2. Conflicto social por los protocolos de entierro
Los estrictos protocolos de "entierro digno y seguro" (que prohíben velorios de más de 50 personas y el contacto físico con los cuerpos de los fallecidos) han generado un fuerte rechazo cultural. Para mitigar el descontento, la OMS ha comenzado a dotar a los familiares con equipos de protección personal (EPP) para que puedan participar activamente y orar por sus seres queridos sin tocar el cadáver, una de las principales fuentes de contagio.
3. Falta de vacunas comerciales aprobadas
A diferencia de la cepa Zaire (que cuenta con vacunas eficaces), no existen vacunas ni tratamientos comerciales aprobados para la variante Bundibugyo. Actualmente, la OMS está acelerando la aprobación de ensayos clínicos para evaluar dos anticuerpos monoclonales y el antiviral obeldesivir en contactos de alto riesgo, estimando que el desarrollo de soluciones definitivas podría demorar entre tres y nueve meses.
¿Existe riesgo de una pandemia global?
A pesar de que crece la alarma en Europa tras la identificación de alertas aisladas y repatriaciones en países como Italia —donde se mantiene el monitoreo de contactos sospechosos en el hospital Spallanzani de Roma—, la OMS ha descartado de momento una amenaza pandémica global.
El virus del Ébola es altamente letal pero relativamente menos contagioso que enfermedades respiratorias como el COVID-19 o el sarampión, ya que requiere el contacto directo con fluidos corporales infectados. No obstante, el riesgo de expansión a nivel regional en el continente africano sigue catalogándose como "extremadamente alto".
Las agencias internacionales continúan desplegando toneladas de suministros médicos de emergencia y reforzando los controles fronterizos para intentar cercar el avance de la enfermedad.