Un brote de hantavirus encendió las alarmas internacionales tras provocar al menos tres muertes en un crucero que navegaba por el Atlántico. La situación fue confirmada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que además reportó un caso positivo y cinco sospechosos entre los pasajeros del buque MV Hondius.
Hantavirus: muertes, evacuaciones y máxima preocupación
El incidente ocurrió mientras el crucero viajaba desde Ushuaia hacia Cabo Verde, con cerca de 170 pasajeros y 70 tripulantes a bordo. Según informó la OMS, tres de los seis afectados fallecieron, mientras que otro permanece en estado crítico en Sudáfrica.
El primer caso fue el de un hombre de 70 años, quien presentó síntomas durante la travesía y murió en el barco. Su esposa, de 69 años, también enfermó y fue evacuada a Johannesburgo, donde finalmente falleció. Ambos formarían parte de una pareja de nacionalidad holandesa, según fuentes cercanas al caso.
Otro de los infectados, un ciudadano británico de 69 años, continúa internado en terapia intensiva, mientras que las autoridades sanitarias evalúan aislar a dos pasajeros más con síntomas compatibles. Podrían ser trasladados a hospitales en Cabo Verde si su estado empeora.
Qué se sabe del brote y el riesgo de contagio
El brote fue detectado inicialmente por autoridades sanitarias sudafricanas, que identificaron una enfermedad respiratoria aguda grave entre los pasajeros. La OMS indicó que coordina acciones con los países involucrados y la empresa operadora del buque para garantizar evacuaciones médicas seguras.
El crucero, operado por Oceanwide Expeditions, se encontraba este domingo cerca del puerto de Praia, en Cabo Verde, y mantiene en evaluación la continuidad de su ruta hacia las Islas Canarias.
El hantavirus es una enfermedad transmitida principalmente por roedores infectados, a través del contacto con sus secreciones o la inhalación de partículas contaminadas. Aunque es poco frecuente, puede generar síndromes respiratorios graves y, en casos excepcionales, contagio entre personas.
Las autoridades sanitarias internacionales mantienen un monitoreo constante para evitar una mayor propagación y definir los pasos a seguir con el resto de los pasajeros y la tripulación.