Con una cantidad notable de enfermos y una tasa de mortalidad extremadamente baja , Alemania representa una excepción frente a la epidemia del nuevo coronavirus .
Con una cantidad notable de enfermos y una tasa de mortalidad extremadamente baja , Alemania representa una excepción frente a la epidemia del nuevo coronavirus .
El país había registrado oficialmente 10.999 casos hasta el jueves, y 20 muertos, con lo que la tasa de letalidad en el país se establecía en 0,18%, una cifra muy baja en comparación con el 8,3% en Italia , el cerca de 4% de China o España, y 2,9% en Francia .
" Es algo difícil de desentrañar [.] No tenemos respuesta y es probablemente una combinación de varios factores", admitió esta semana Richard Pebody, responsable de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Estas son algunas de las hipótesis barajadas por los especialistas:
Además, Berlín anunció el miércoles que quiere duplicar esa cifra en los hospitales en las próximas semanas.
De momento, los pacientes enfermos han podido recibir una atención médica adecuada y el país no teme que sus hospitales se vean saturados a corto plazo, como ha ocurrido en Italia o en el este de Francia.
Sin embargo, esto no parece explicar la diferencia en el número de decesos en las primeras semanas, pues los otros países europeos también movilizaron a sus hospitales.
Ese criterio, junto con la importante red de laboratorios independientes que hay en el país, que desde enero empezaron a examinar a la gente, habrían permitido que se diagnosticara mejor la enfermedad y colocar en cuarentena a los casos que presentaban mayor riesgo.
Para someterse al test en Alemania, basta con tener los síntomas y haber estado en contacto con un caso confirmado o haber vuelto de una zona de riesgo.
En un primer momento, la enfermedad se propagó entre una población relativamente joven y en buena salud. Los primeros infectados eran personas que habían vuelto de esquiar en Italia o Austria.
Aún así, queda por saber si la epidemia no estará en sus inicios en Alemania. El país teme que el número de casos se dispare, pues el 25% de su población tiene más de 60 años, según el instituto Statistica.
Esto significa que cuando una persona muere en cuarentena en el domicilio y no en el hospital, hay muchas posibilidades de que su caso no entre en las estadísticas.
Con todo, el IRK restó importancia a este factor: "Partimos de la base de que los pacientes son diagnosticados antes de morir", se defendió el instituto.
Agencia AFP