Para los economistas, se trata de un fenómeno causado por la inflación, en el que además de aumentar los precios se pierde la referencia. Para las amas de casa es un verdadero dolor de cabeza a la hora de hacer las compras y hacer rendir el presupuesto en estos momentos en que la plata no alcanza. Es que en los supermercados sanjuaninos existe una distorsión de precios abismal, al punto de que el mismo producto, de la misma marca, puede tener una diferencia de precios de más del doble, dependiendo de dónde se lo compre. Y esto último no necesariamente ocurre en comparación con los mayoristas como muchos suponen, sino entre dos supermercados separados por 2 kilómetros entre sí. Para colmo, no es que en una sola superficie comercial se encuentre lo más barato, sino que hay que recorrer varios. Además, todos los productos han sufrido fuertes aumentos en los últimos 30 días, lo que ha causado además una fuerte retracción en el consumo, según informan sectores supermercadistas (ver página 4). Entre el viernes y ayer sábado por la mañana, DIARIO DE CUYO realizó un relevamiento en dos cadenas, un supermercado sanjuanino y un mayorista, para averiguar los precios de 26 productos básicos de la canasta alimentaria con los que se construye el Índice de Precios para medir la inflación (ver infografía). Se compararon primeras marcas y el mismo gramaje o volumen. Los resultados fueron sorprendentes: no se encontró ningún precio similar, por el contrario, se advirtió una amplia diferencia que le dificulta la vida al consumidor porque no sabe cuál es el valor real de las cosas.


