


Mantener impuestos a la soja en un promedio de 25,5%, acelerar la baja de subsidios a la energía y el transporte, reducir el gasto en salarios en el Estado y las transferencias a las provincias. Estas son algunas de las pautas que aparecen en el informe que el staff del FMI elevó al directorio del organismo el 12 de junio para que este cuerpo decida la aprobación final del crédito.
Este documento se elaboró luego de que concluyeran las conversaciones entre el FMI y los funcionarios del Gobierno argentino en el marco de la negociación por un acuerdostand-by por US$50.000 millones, que fue confirmado el 7 de junio.
En este informe, que fue difundido hoy, compila el diagnóstico que el equipo del FMI realizó sobre la situación macroeconómica de la Argentina y detalla algunas medidas acordadas que apuntan a la "realineación de la posición fiscal" del país tanto para este año como en el Presupuesto 2019 a fin de llegar a las metas fiscales comprometidas(2,7% en 2018, 1,3% en 2019 y equilibrio fiscal en 2020).
No obstante en el Gobierno aseguran que se trata de una serie de medidas de carácter no coercitivo en su totalidad. "La baja de las retenciones se mantendrán como dijo el Presidente", garantizaron en Hacienda.
Al momento, lo único firme que el Gobierno tiene que cumplir son las metas que fijó en el memorando con las políticas económicas que el país planea implementar, incluidas las reformas estructurales, que fueron explicitadas en la Carta de Intención.
Fuentes del FMI aclararon, en tanto, el punto sobre el freno a la baja de las retenciones. "El mantenimiento del impuesto a la exportación de productos de soja se incluye en el programa como una de las medidas para alcanzar los objetivos fiscales. Si las consecuencias económicas y fiscales evolucionan en una dirección más positiva, como se prevé actualmente, es obvio que existe la posibilidad de eliminar esta medida. Depende de las circunstancias económicas", señalaron.
Los principales ejes relevados en el documento oficial