La secuencia de sangre que de milagro no produjo muertes en los últimos días por internas de las barras bravas derivó en el pedido de la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, a los clubes que entreguen los nombres de los integrantes de esos grupos para impedirles su ingreso a los estadios. Pero el titular boquense, aliado de Mauricio Macri, reclamó que sea el Estado el que haga punta en el tema y también que utilice la potestad de hacer inteligencia para evitar una eventual vendetta de los capos de La Doce. El ataque en medio de la autopista Rosario-Santa Fe, una clara emboscada de los ex seguidores de los hermanos Di Zeo contra la actual conducción de la barra boquense, que terminó con cinco heridos de bala, entre ellos el jefe Mauro Martín, derivó en que la presidenta enterrara los elogios a los barras, como hizo hace un mes, y por el contrario pidió que los clubes ‘entreguen las listas‘ con sus nombres para impedirles el ingreso a la cancha. Pero el presidente de Boca, Daniel Angelici, que resolvió rápidamente contra un grupo de socios que descolgaron un cartel en el partido con Independiente, dijo no conocer ‘el motivo‘ por el cual se le debe impedir el ingreso a los barrabravas, a quienes dijo conocer. Angelici pidió que sea el Estado y la Policía la que hagan ‘inteligencia‘ para evitar nuevos choques.

