Estaban en los últimos movimientos domésticos antes de irse a la cama, cuando ocurrió lo inesperado: numerosos ladrones encapuchados (al menos 6) que habían entrado por la cocina. La mayoría tenía armas: escopetas tipo tumberas y puntas, fueron las que alcanzaron a ver las sorprendidas víctimas que, impotentes y con miedo, sólo se limitaron a obedecer. Los varones de la casa fueron maniatados con precintos plásticos y obligados a meterse debajo de una mesa, bajo la mirada amenazante de al menos uno de los delincuentes. La dueña de casa debió acompañarlos por los distintos ambientes de la vivienda para indicar donde estaban las cosas de valor.

Una de las víctimas, el camionero Patricio Rodríguez (37), contó ayer que los delincuentes estuvieron al menos 15 minutos dentro de su casa y que en ese tiempo hasta tuvieron el desparpajo de tomar algunas gaseosas del kiosco familiar.

Al final huyeron con 3 televisores, 3 celulares, el anillo de casamiento de su mamá, desodorantes, bebidas, cigarrillos y hasta una caja completa de encendedores.

El botín también incluyó unos $60.000 pesos que tenían un destino específico: $40.000 eran para pagar la lona del camión que le prestó un primo a Patricio, para que trabaje en la cosecha hasta que reparen el suyo, y $10.000 para el gasoil del camión. El resto, era parte de la recaudación del kiosco, detalló Rodríguez.

Todo pasó alrededor de las 00,30 de ayer en la casa que la familia Rodríguez tiene al 5.200 de avenida Libertador, en la zona del Bajo Segura, en Santa Lucía.

"Los delincuentes entraron por una puerta lateral que da a la cocina. Eran como 6 u 8, no nos golpearon pero nos amenazaron y nos pidieron plata. Estoy convencido de que llegaron y se fueron en auto, porque al final, cuando se iban, uno de ellos pidió que llamaran que venga el auto y luego escuché ruidos de puertas de vehículo que se cierran", contó ayer el camionero.

"La verdad que nunca nos pasó algo así y no sabemos qué hacer… vamos a tener que cerrar un poco más el frente, pero esto no se soluciona con lo que hagamos nosotros nomás, que somos trabajadores, nos tienen que dar seguridad, la Policía tiene que hacer algo", concluyó.

 

¿La misma banda que atacó antes?

No es la primera vez que una banda numerosa de ladrones ataca en Santa Lucía. En la madrugada del pasado 8 de diciembre y también sobre avenida Libertador, en Alto de Sierra, 11 personas fueron asaltadas en una casa con pileta que habían alquilado el día previo para festejar un cumpleaños. Esa vez se habló de por lo menos cinco delincuentes con sus rostros cubiertos y el mismo tipo de armas que describieron ayer los Rodríguez.

Luego de revisar a todos los invitados, huyeron por el mismo lugar donde habían llegado (el fondo) con los celulares y las billeteras de todos, algo que les dejó un botín de unos 30.000 pesos, informaron aquella vez fuentes policiales.

Esa vez se sospechó que la misma banda cometió un hecho un tanto insólito, pues minutos antes entró a la casa de un hombre que vive en la misma zona donde eligieron atacar, pero decidieron no robarle ninguna de sus pertenencias "por pobre".