La muerte de un niño de cuatro años en Comodoro Rivadavia sigue generando conmoción, y en las últimas horas se conoció un documento clave: un informe del jardín que advertía sobre cambios en su conducta, en el marco de la investigación judicial que busca esclarecer qué ocurrió.
Según el documento, el niño —identificado como Ángel— mostró signos de alteración días después de que la Justicia determinara que debía quedarse con su madre, con quien no convivía desde bebé, lo que generó preocupación en el ámbito educativo.
Cambios de conducta que encendieron alarmas
El informe docente describió que el menor se mostró exaltado, enojado y angustiado, con actitudes inusuales durante actividades que solía disfrutar, como tareas artísticas y musicales.
Además, la maestra señaló que el niño se encontraba desganado, molesto y sin interés en participar, e incluso expresó tener hambre poco después de ingresar al jardín, lo que fue considerado un comportamiento atípico.
Estos elementos forman parte ahora de la causa que investiga las circunstancias de su fallecimiento, aportando indicios sobre su estado emocional previo.
Avanza la investigación judicial
Las primeras pericias realizadas al cuerpo del menor detectaron lesiones internas en la cabeza, aunque todavía se esperan los resultados definitivos de la autopsia, que serán clave para determinar la causa de muerte.
En paralelo, se llevó adelante un allanamiento en la vivienda de la madre, donde se secuestraron celulares y otros elementos para análisis. Por el momento, no hay detenidos en la causa.
Dolor y acusaciones cruzadas
Durante el entierro, el padre del niño responsabilizó directamente a la madre y aseguró que había advertido previamente sobre la situación. Sus declaraciones sumaron tensión a una causa que continúa en pleno desarrollo.
Mientras tanto, la Justicia intenta reconstruir los hechos y determinar si la muerte fue producto de causas naturales o si hubo intervención de terceros.