La defensa de Marcos Gabriel Pereyra, condenado a cuatro años de prisión efectiva por la denominada doble tragedia de 9 de Julio, impugnó la sentencia y cuestionó los tres agravantes considerados por el tribunal para dictar el fallo.
La defensa de Marcos Gabriel Pereyra apeló la condena a cuatro años de prisión por el siniestro fatal de 9 de Julio.
La defensa de Marcos Gabriel Pereyra, condenado a cuatro años de prisión efectiva por la denominada doble tragedia de 9 de Julio, impugnó la sentencia y cuestionó los tres agravantes considerados por el tribunal para dictar el fallo.
Los abogados Ludmila Derka y Marcelo Fernández sostienen que esos agravantes no fueron acreditados con la prueba producida durante el juicio y buscan que la condena sea revisada. Quien tiene la decisión final es el juez de impugnación, Juan Carlos Caballero Vidal.
Uno de los puntos centrales de la impugnación es el supuesto consumo de estupefacientes. La defensa afirma que no existe una prueba científica que permita acreditar que Pereyra conducía bajo los efectos de cocaína y marihuana en el momento del choque.
También cuestionaron la conclusión sobre la conducción temeraria, al sostener que el juez se basó en inferencias y, principalmente, en el relato de un testigo, en lugar de apoyarse en las conclusiones de la pericia realizada sobre el siniestro.
El tercer agravante cuestionado es el referido a la muerte de dos o más personas.
Según la defensa, Mirko Aballay Allende, quien viajaba como acompañante en la camioneta de Pereyra, no murió como consecuencia directa del impacto, sino posteriormente por ahogamiento. Por ese motivo, argumentan que no corresponde aplicar el agravante.
La defensa plantea que en materia penal se responde por las consecuencias directas del hecho, y no por las causas de esas consecuencias.
La impugnación se suma al planteo que ya había presentado la defensa contra la prisión preventiva ordenada después de la condena. El juez de Impugnación Juan Carlos Caballero Vidal hizo lugar a ese recurso y dispuso la libertad de Pereyra.
El hombre había sido condenado el 8 de junio de 2026 por homicidio culposo triplemente agravado y lesiones culposas agravadas, por el choque ocurrido el 19 de enero de 2025 en la Ruta 183.
En el accidente fallecieron Juan Alberto Torres Figueroa y Mirko Aballay Allende, mientras que Vanesa Ahumada sufrió lesiones.
Ahora, la defensa busca que la revisión de la sentencia determine si los tres agravantes cuestionados fueron realmente acreditados durante el juicio.