El Gobierno de Javier Milei trabaja para concretar una reunión formal con Donald Trump durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, que tendrá lugar en Nueva York entre el 21 y el 22 de septiembre.
El presidente de EEUU ya exhibió la voluntad de involucrarse en la disputa diplomática que enfrenta a la Argentina con el Reino Unido, y su agenda en la ONU coincide con la presencia de Milei en New York
El Gobierno de Javier Milei trabaja para concretar una reunión formal con Donald Trump durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, que tendrá lugar en Nueva York entre el 21 y el 22 de septiembre.
El principal tema que la Argentina pretende poner sobre la mesa será la disputa de soberanía por las Islas Malvinas, en medio de las recientes declaraciones del presidente estadounidense sobre el conflicto con el Reino Unido.
La Cancillería argentina mantiene conversaciones con el protocolo de la Casa Blanca y el Departamento de Estado para intentar coordinar el encuentro. Milei y Trump ya tienen previsto coincidir el martes 22 de septiembre en un cóctel protocolar convocado por la administración estadounidense para los mandatarios que participarán de la Asamblea de la ONU, pero la intención argentina es conseguir además una reunión bilateral.
En ese encuentro, el Presidente buscaría exponer ante Trump los argumentos históricos argentinos sobre la soberanía de las islas y, al mismo tiempo, conocer hasta dónde está dispuesto a avanzar Washington frente a Londres. La posibilidad tomó fuerza luego de que el mandatario estadounidense se mostrara dispuesto a intervenir para evitar una eventual escalada entre Argentina y el Reino Unido.
Trump había señalado que un eventual conflicto por las Malvinas sería un “desastre potencial” y dejó abierta la posibilidad de intervenir si las partes le solicitaran ayuda. Sus declaraciones generaron especial atención en Londres porque podrían implicar un movimiento respecto de la tradicional posición estadounidense sobre la disputa.
El escenario diplomático, sin embargo, es complejo. Estados Unidos mantiene una relación estratégica con el Reino Unido, mientras que la administración de Trump tiene otros intereses en juego con el gobierno británico. De hecho, el primer ministro británico, Andy Burnham, llegó al poder el 20 de julio de 2026 y continúa sosteniendo la posición de Londres respecto de las islas.
Desde el Gobierno argentino consideran que una eventual intervención de Trump podría convertirse en una herramienta de presión diplomática para intentar que Londres acepte sentarse a negociar con Buenos Aires. La posibilidad de una mediación estadounidense, sin embargo, dependería de que el Reino Unido acepte participar de una instancia de diálogo sobre la soberanía, algo que aparece como uno de los principales obstáculos.
En paralelo, la Casa Rosada analiza distintas alternativas para incrementar la presión sobre Londres. Entre ellas aparece la posibilidad de que Estados Unidos modifique su tradicional postura de abstención en organismos multilaterales cuando se debate la cuestión Malvinas, además de eventuales medidas comerciales contra productos británicos o restricciones para empresas vinculadas con la explotación petrolera en el archipiélago.
La disputa volvió a escalar en las últimas semanas luego de que el Gobierno de Milei anunciara medidas contra compañías vinculadas con la explotación de hidrocarburos en las islas. La ofensiva argentina también provocó una respuesta contundente de Londres: el Gobierno británico reafirmó que no existen dudas sobre su posición respecto de la soberanía de las Malvinas y que mantendrá su respaldo a los habitantes del archipiélago.
En ese contexto, el eventual encuentro entre Milei y Trump podría convertirse en uno de los principales focos de la agenda internacional argentina durante la Asamblea General de la ONU. Por ahora, el Gobierno busca cerrar una reunión que podría concretarse entre el 21 y el 22 de septiembre, aunque todavía no existe confirmación oficial de un encuentro bilateral formal.