Después de varias temporadas dominadas por los pantalones rectos, wide leg y sastreros, una nueva silueta empieza a ganar protagonismo de cara a la primavera: el pantalón globo.
Cómodo, fresco y con una silueta que transforma cualquier look, el pantalón globo se perfila como una de las prendas protagonistas para la primavera/verano. Se lleva amplio, con volumen y ajustado en los tobillos, y ya aparece en versiones satinadas, neutras y de colores intensos
Después de varias temporadas dominadas por los pantalones rectos, wide leg y sastreros, una nueva silueta empieza a ganar protagonismo de cara a la primavera: el pantalón globo.
Su principal característica está en el volumen. Es holgado desde la cadera, se ensancha progresivamente sobre las piernas y vuelve a cerrarse en la zona del tobillo, creando esa forma redondeada que le da nombre.
Pero lejos de remitir únicamente a un estilo bohemio, esta temporada aparece completamente renovado. Más minimalista, sofisticado y urbano, se combina con musculosas, tops simples, camisas fluidas y accesorios protagonistas.
La clave está en una construcción relajada que permite libertad de movimiento sin perder impacto visual.
Puede tener cintura elastizada, pinzas o frunces, mientras que el bajo suele terminar recogido mediante elástico, costuras o pequeños pliegues.
Los tejidos también son fundamentales para conseguir el efecto: géneros livianos y con buena caída hacen que el pantalón conserve volumen sin resultar rígido.
El resultado es una prenda extremadamente cómoda que, según cómo se combine, puede pasar de un look relajado de día a una propuesta sofisticada para la noche.
Una de las versiones más elegantes es el pantalón globo negro, ideal para combinar con tops del mismo tono y accesorios dorados.
Para quienes buscan incorporar color, los tonos verdes —desde oliva hasta verde musgo— funcionan especialmente bien con negro y tonos naturales.
Pero la primavera también abre paso a alternativas más luminosas. El celeste pastel aparece como una opción fresca y sofisticada, especialmente en géneros satinados.
Y para las amantes del minimalismo, los tonos crudos, manteca, beige y champagne convierten esta silueta relajada en una propuesta mucho más refinada.
Como el volumen se concentra principalmente en la parte inferior del cuerpo, una de las fórmulas más fáciles para llevarlo es acompañarlo con prendas superiores simples.
En los pies, admite casi todo: ballerinas, sandalias de tiras, zapatos de taco fino, kitten heels e incluso modelos de red o mesh, otro de los recursos que mejor acompañan su estética relajada.
Parte del atractivo del pantalón globo está justamente en esa contradicción.
Tiene la comodidad de un pantalón amplio pero, gracias a su construcción redondeada, genera una silueta mucho más interesante y moderna.
Además, cambia completamente dependiendo de los accesorios.
Con una musculosa básica y chatitas puede funcionar durante el día. Con un top de satén, una cartera pequeña y sandalias metalizadas, se transforma en una alternativa perfecta para una salida nocturna.
La moda viene privilegiando desde hace varias temporadas las prendas cómodas y las siluetas que permiten movimiento. Pero esta primavera esa búsqueda incorpora un elemento nuevo: el volumen como recurso de diseño.
Por eso el pantalón globo reúne varios de los códigos que empiezan a definir la temporada: amplitud, ligereza, movimiento y una manera más relajada de entender la elegancia.
Después del reinado del wide leg, todo indica que será una de esas prendas capaces de darle inmediatamente un giro 2026 a los básicos que ya tenemos en el placard.