22 de julio de 2026 - 14:02

Cáncer de cabeza y cuello: la evolución de su tratamiento para preservar la calidad de vida de los pacientes

En el marco del Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello, el Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento (IADT) destaca en el año de su centenario la importancia del diagnóstico temprano y cómo la innovación tecnológica, la cirugía de precisión y el trabajo multidisciplinario transforman el abordaje de estos tumores.

Cada 27 de julio se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello, una fecha que busca concientizar sobre la importancia de la detección temprana y los avances en el tratamiento de este grupo de enfermedades oncológicas.

Actualmente, el desafío ya no consiste únicamente en extirpar el tumor, sino también en preservar funciones esenciales como hablar, comer y respirar, a través de un enfoque integral que acompaña a los pacientes durante todo el proceso.

Los nódulos tiroideos son uno de los hallazgos más frecuentes en la evaluación de la región de cabeza y cuello. Su prevalencia es mayor en mujeres y aumenta con la edad. Hoy en día, las ecografías de alta resolución permiten detectarlos en más de la mitad de los adultos sanos.

Aunque pueden generar preocupación, entre el 90% y el 95% de los casos son benignos y solo entre el 5% y el 10% corresponden a un cáncer de tiroides. "Cuando se diagnostica de manera temprana, el cáncer de tiroides presenta un pronóstico excelente: en los casos más frecuentes, las tasas de supervivencia a 10 años superan el 97%.

Además, existen estrategias terapéuticas cada vez más personalizadas, con alternativas menos invasivas para pacientes seleccionados", explica el Dr. Julio Moreno, cirujano del Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento (IADT) y médico de planta de la División Cirugía Oncológica y Cabeza y Cuello del Hospital de Clínicas José de San Martín (UBA).

En la actualidad, la mayoría de los nódulos tiroideos se detecta de manera incidental, mediante ecografías solicitadas por control de rutina o por otras causas, dado que no suelen presentar síntomas salvo cuando son de gran tamaño o invaden estructuras vecinas. La palpación del cuello por parte del médico de cabecera o endocrinólogo permite detectar los nódulos tiroideos y, en caso de palparse un nódulo o de tener antecedentes familiares directos decáncer de tiroides, se procede a solicitar una ecografía. Asimismo, cuando existen síntomas, como dificultad para tragar y/o respirar o cambios en la voz, la consulta médica permite avanzar con los estudios necesarios para definir el diagnóstico y el tratamiento adecuado.

Pero los avances en el abordaje del cáncer de cabeza y cuello no se limitan al diagnóstico. En los últimos años, la cirugía convencional evolucionó hacia procedimientos personalizados de máxima precisión, al incorporar herramientas como la inteligencia artificial, la fusión de imágenes, la realidad aumentada y la cirugía robótica, que permiten planificar procedimientos adaptados a cada paciente mediante modelos tridimensionales.

La integración de estudios como tomografías, resonancias y PET/CT ayuda a identificar la ubicación del tumor con mayor exactitud y su relación con estructuras críticas como nervios y vasos sanguíneos. En particular, la realidad aumentada permite superponer imágenes sobre el campo quirúrgico para delimitar el tumor y proteger estructuras clave.

Estas tecnologías están transformando profundamente la forma de abordar estos tumores. El paradigma moderno de la oncología quirúrgica en cabeza y cuello ya no consiste solo en extirpar el tumor, sino también en preservar la funcionalidad y la identidad del paciente. Al ser cirugías mucho más dirigidas y menos invasivas, se minimiza el daño a los músculos de la deglución y a los nervios laríngeos, permitiendo que la persona conserve su voz y su capacidad de alimentarse por vía oral, evitando traqueostomías permanentes o grandes secuelas estéticas”, afirma el Dr. Moreno.

La reconstrucción microquirúrgica moderna cumple un rol fundamental dentro del mismo procedimiento, ya que permite reparar estructuras afectadas mediante colgajos microquirúrgicos de hueso y tejidos blandos del propio paciente, favoreciendo la recuperación anatómica. Luego, el trabajo interdisciplinario con especialistas en fonoaudiología, kinesiología, odontología y rehabilitación permite recuperar funciones esenciales para la vida cotidiana, favoreciendo la reinserción social, la autonomía y el bienestar de los pacientes.

Otro aspecto relevante en los últimos años es el aumento de determinados tumores de cabeza y cuello asociados al virus del papiloma humano (VPH), especialmente aquellos que afectan las amígdalas y la base de la lengua en jóvenes sin factores de riesgo como el consumo de tabaco o alcohol. Su prevención abarca la vacunación contra el VPH, la detección mediante exámenes rutinarios de la cavidad oral y la consulta precoz ante dolor de garganta persistente, dificultad para tragar o aparición de un ganglio en el cuello.

El cáncer de cabeza y cuello comprende áreas que hacen a la identidad, la comunicación, el afecto y la alimentación de las personas. Queremos remarcar la importancia que tiene perder el miedo y consultar a tiempo. Un cambio en la voz que dura más de tres semanas, una llaga en la boca que no cura o un bulto en el cuello, no deben minimizarse. Diagnosticados a tiempo, la gran mayoría de estos tumores se curan con tratamientos cada vez más personalizados y efectivos”, concluye el especialista.

En el año de su centenario, el Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento (IADT) reafirma su compromiso con una medicina que combina experiencia, innovación y atención centrada en las personas. Su enfoque multidisciplinario, a través de comités de tumores integrados por cirujanos, endocrinólogos, oncólogos, radioterapeutas y patólogos, junto con el acceso a tecnología diagnóstica y quirúrgica de vanguardia y equipos de reconstrucción y rehabilitación, permite ofrecer una atención integral con los más altos estándares internacionales de seguridad y resultados.

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