El misterio. Luego de las crecidas de marzo, aparecieron cientos de estos orificios en los alrededores de la escuela rural.

 

La directora de Relevamiento de Necesidades Edilicias del Ministerio de Educación, Angela Giordano, reconoció que al menos era curioso cómo repentinamente -a principios de marzo- "aparecieron" cientos de pequeños pozos en el terreno de la Escuela de la Patria, el establecimiento rural que se encuentra en Valle Fértil, a 17 kilómetros de la localidad más cercana, Chucuma, y al que se accede por una huella, durante 7 kilómetros desde la ruta 510.

El estudio. Para tener mejor conocimiento si las estructuras edilicias corrían peligro, se hizo un estudio de suelo. Con el resultado, pudieron definir en Educación qué sigue y qué se cambia.


Giordano aseguró que el misterio ya fue resuelto y que sólo resta la instalación de unos baños prefabricados para que los 21 alumnos puedan regresar a la escuela en este ciclo lectivo, aunque no se animó a adelantar una fecha estimada. En este momento transcurre el trámite para adquirir esos sanitarios.

Mientras tanto, todos los días de clases, los alumnos son trasladados en una movilidad hasta la Escuela Baldomero Fernández Moreno, en Chucuma.

Las tormentas en Valle Fértil, comenzando marzo y en coincidencia con el inicio de las clases, provocaron fuertes crecidas, que en su paso por el arenoso terreno de la Escuela de la Patria dejó un misterioso obsequio: cientos de orificios en la tierra.

 

La constante. La arena en la superficie es el tipo de suelo en la zona, hasta los 5 metros de profundidad.

 


Para evitar situaciones de riesgo, los alumnos fueron derivados a otra escuela, mientras se investigaba el caso. Un estudio de suelo determinó que la arena en superficie continúa al menos hasta los 5 metros de profundidad y por eso se produjo el curioso suceso. Si bien el edificio escolar no presentaba problemas estructurales, el área de sanitarios sí podían significar algún peligro porque se ubican encima de un pozo negro. En reuniones con los padres, se decidió que primero se instalasen baños modulares prefabricados (que no son baños químicos, aclaró la funcionaria) para que los chicos puedan regresar al establecimiento y luego se construirán los definitivos.