El incendio que comenzó a generar problemas el pasado 9 de diciembre sigue siendo la principal preocupación en Chubut. Con focos que se reactivan y condiciones climáticas adversas que nada ayudan a los trabajos de los brigadistas, desde el sur se solicitó la colaboración de distintas provincias para redoblar los esfuerzos y ponerle fin al avance de las llamas. Desde San Juan diez bomberos partieron el pasado viernes 23 de enero y tras su arribo el trabajo ha sido intenso. En voz de sus protagonistas, compartieron con DIARIO DE CUYO los detalles de las labores y cómo se vive cada jornada, entre la desesperación, el fuego y la esperanza.
El subcomisario Víctor Cabrera es el vocero del grupo que se encuentra en Chubut. Con más de dos décadas de experiencia, no es la primera vez que viaja para combatir incendios forestales fuera de la provincia; sin embargo reconoce que se trata de una tragedia con características particulares que lleva a que las tareas tengan que duplicarse.

El equipo de bomberos y brigadistas sanjuaninos se encuentra asentado en Cholila, una pequeña localidad ubicada en las cercanías del Parque Nacional Los Alerces que por estas horas se encuentra cercada por las llamas. Desde el arribo de la comitiva local las tareas se enfocaron en el Cerro La Momia, donde hay vasta vegetación representada en bosques de pino que debido a la escasez de nevadas, gran parte de la flora está seca, siendo de fácil combustión.
Cada jornada, sobre las 6:30 de la mañana el COE (Comando de Operaciones de Emergencia), mantiene un encuentro donde hace un balance de situación y define las acciones del día. Tras el arribo de los sanjuaninos, se realizó una evaluación de la experiencia de cada uno de los bomberos y definieron sus sitios de acción. Dos de ellos fueron derivados a tareas de extinción, denominado ataque directo. Cabrera explicó que son los que están más cerca del fuego, combatiéndolo desde adentro. El resto se encuentra abocado al ataque indirecto, ubicados a unos 40 metros del fuego, cortando la vegetación y haciendo líneas de control, que son pequeños callejones que evitan a que el fuego se propague. Las tareas se extienden hasta pasadas las 19 horas, completando alrededor de 12 horas de trabajo por día.

Sobre el grupo, Cabrera comentó: “En esta oportunidad es particular el grupo que se ha conformado, porque tenemos 8 bomberos profesionales, de la división de Policía de San Juan, que cuentan con mucha experiencia en incendios forestales. Algunos estuvimos en Corriente, otros estuvieron en los incendios de Chile y los de Córdoba. Pero, lo particular es que tenemos dos brigadistas que se sumaron que son del Servicio Penitenciario Provincial. Cuentan con los cursos dictados por Bomberos de la Policía de San Juan, y dentro del servicio penitenciario cumplen funciones de bombero. Es primera vez de ellos”. El cuidado y el acompañamiento sobre los agentes del Penal de Chimbas ha llevado a que el trabajo en equipo se consolide mucho más.
This browser does not support the video element.
El domingo fue la jornada más compleja, dura y cargada de tristeza, enojo y frustración. Sucede que luego de varias horas de combate directo e indirecto, la naturaleza les jugó una mala pasada. Fuertes ráfagas de viento pusieron en riesgo la vida de los brigadistas que tuvieron que ser evacuados del sitio. Lo peor es que las ráfagas reactivaron focos que estaban controlados llevando a que las tareas realizadas ese día fueran completamente en vano.
“Se trabajó mucho pero a las 20 horas ingresó una corriente de viento importante y el trabajo realizado se vio sobrepasado. Fue muy angustiante. Es increíble. Causa frustración, indudablemente que nosotros queremos controlar esto rápido, pero es un trabajo día a día que va atado a las condiciones climáticas que se van produciendo”, indicó Cabrera.

A ello se suma la desolación de los vecinos de la zona. En el sitio hay varias ecoviviendas de pobladores que viven aislados de los centros urbanos, dedicados a la ganadería y maderería que están perdiendo sus fuentes de ingresos y ven con preocupación cómo el fuego avanza amenazando sus hogares. La desesperación de la población se mezcla con el miedo y también con el agradecimiento a los más de 110 bomberos y brigadistas que están en el lugar tratando de ponerle fin al fuego.
Junto con el equipo local se encuentra personal de Santa Cruz, San Luis, Córdoba y las brigadas forestales que forman parte del Plan Provincial de Manejo de Fuego, que son quienes guían las acciones en el terreno.

A estas alturas, con un incendio que lleva más de un mes y que consumió más de 40.000 hectáreas, la esperanza está puesta en que la naturaleza les de tregua y llueva en la zona lo suficiente para ponerle fin a los focos pequeños y ayude a mermar las llamas de las zonas más complejas. Según el SMN, el pronóstico es cuasi alentador. El viernes se espera que la lluvia se haga presente en la región, pero las probabilidades son pocas, no superando el 40%.
Cabrera reconoce que participar de este tipo de campañas a los brigadistas los llena de orgullo y plenitud, ya que es a lo que se dedican. Sin embargo, no son ajenos a los momentos de desesperación y tristeza que vive la población.

“No sabemos las causas de los incendios, pero el fuego mata, y no solo mata cuando hablamos de vida, sino que mata sueños, recuerdos, esperanzas, el esfuerzo, incluso rompe las ilusiones. Por eso es importante tener una consciencia basada en los ideales, entender que el fuego no se puede usar para limpiar, es algo destructivo”, reflexionó Cabrera, quien estará en Chubut junto con el resto de los sanjuaninos hasta la próxima semana aproximadamente.

Equipo sanjuanino que está combatiendo los incendios forestales en Chubut
Servicio Penitenciario Provincial
- Oficial Sub-Adjutor Martín Fernández
- Ayudante de 5° Miguel Ángel Pérez
Bomberos de la Policía de San Juan
- Sub-Crio. Lic. Víctor Cabrera
- Sub-Crio. Pamela Perea
- Of. Ayte. Luciano Páez
- Cabo Franco Campillay
- Cabo Pablo Camacho
- Cabo Jorge Balmaceda
- Cabo Diego López
- Agte. Cristian González
Choferes civiles que traslada al personal desde el alojamiento hasta el COE y base de operaciones para el despliegue de los incendios:
- Sr. Luis Oro
- Sr. Alberto Oro

