Hace poco más de un mes Branka Motors, un local dedicado a la venta de motocicletas, se ubicó en el ojo de la tormenta cuando comenzó a recibir denuncias en su contra de parte de sanjuaninos que alegaban contar con todas las condiciones para retirar sus unidades compradas, pero desde la empresa había silencio total. Una multa millonaria emitida por Defensa al Consumidor y la continuidad del caso por las vías judiciales son las últimas novedades surgidas. Lo llamativo es que otro local está en la mira por presunta estafa y desde el sector brindaron una serie de recomendaciones para evitar ser víctima de estas situaciones.

En diálogo con DIARIO DE CUYO, Fernando Lucero, empresario del rubro y representante de ACARA en la provincia (Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina) explicó que lo primero que debe tener en cuenta cualquier persona a la hora de comprar una moto es hacerlo en un concesionario oficial.

“Hay puntos de venta y reventa de motos, pero no son concesionarios oficiales. Ahí habrá que ver a quién le compran las unidades y en qué estado están esas motos, ya que no hay seguridad de nada”, destacó el empresario local.

Los espacios que no son concesionarios oficiales no cuentan con todas las normativas ni ofrecen ningún tipo de garantía sobre la entrega del rodado o el estado del mismo; riesgos a los que extra expuesto el comprador si acude a estos espacios.

Otro punto a considerar antes de comprar una moto es el tema del monto. Para tener una idea, una motocicleta 110cc, que suelen ser las más demandadas en el mercado, tienen un valor promedio que oscila entre los 1.700.000 a 3.300.000 de pesos. Lucero explicó que los precios son oficiales y se manejan los mismos valores en todo el país, por lo que, si una persona se encuentra con un valor mucho más atractivo, se puede estar ante una posible estafa.

“Hay que saber que lo que es repuesto, servicio técnico y patentamiento se ofrecen dentro de las concesionarias oficiales, lo que brinda mayor seguridad a la hora de comprar una moto. No solo se brinda la seguridad de entrega del vehículo, sino que al mismo tiempo aseguramos que sea una unidad que esté en condiciones de circular”, remarcó Lucero.

Y finalizó: “Estas situaciones que se han dado nos sorprende que pase en la provincia. Lo lamentamos y esperamos que puedan encontrar una solución para que la gente se vea compensada”.

Caso Branka Motors y otro local en la mira

Todo inicio sobre mediados de enero, cuando un cliente del local Branka Motors intentó llevarse una unidad alegando incumplimiento por parte de la firma. Fueron cuestiones de días para que se sumaran cada vez más damnificados, totalizando en 287 sanjuaninos que denunciaron en Defensa al Consumidor la falta de entrega de vehículos.

Desde el organismo estatal se iniciaron las acciones para encontrar una solución para los sanjuaninos, pero las negociaciones fracasaron y agotadas las instancias decidieron imponer una multa más que elevada, cercana a los tres millones de pesos; girando el expediente a la Justicia para que continúe la investigación por esa vía.

El caso quedó en manos del fiscal Guillermo Heredia, de la UFI Estadas y Delitos Especiales. En sus manos está la tarea de determinar qué fue lo que sucedió en el interior de Branka Motors y porqué no estaban las unidades prometidas o algunas de ellas se entregaron sin la documentación correspondiente. En ese sentido, se ordenaron una serie de allanamientos en locales comerciales por presunta estafa.

Las novedades surgieron cuando trascendió que otra firma local estaría en la mira por presuntas estafas con venta de motocicletas. Se trata de Triax Motors, un local ubicado sobre calle Mitre entre Av. Alem y Catamarca. Según relataron las propias víctimas, la concesionaria ofrecía créditos accesibles y planes en cuotas con la promesa de entregar el rodado tras el pago de la tercera cuota. Uno de los planes más promocionados consistía en 24 cuotas de $160.000, con adjudicación temprana.

Conforme relató una de las damnificadas a DIARIO DE CUYO, desde el local mantienen las puertas cerradas y pese a haberles dado una fecha para la entrega de los rodados alegando que no se trataba de una estafa o similar, llegado el día pactado no se hicieron presentes. Es por ello que decidió realizar la denuncia en la Central de Policía, donde le informaron que la firma ya contaba con exposiciones realizadas por otros sanjuaninos que se vieron en la misma situación.

Hasta el momento, no han recibido noticias desde la concesionaria y los afectados buscan visibilizar el caso para que más damnificados se sumen a la denuncia y evitar que otras personas resulten perjudicadas.