17 de febrero de 2026 - 13:56

Como sucedió con Branka Motors, ahora denuncian a otra concesionaria por estafa: ofrecían planes accesibles y no entregaban los rodados

Damnificados aseguran que la concesionaria, ubicada en pleno centro sanjuanino, cobraba cuotas con la promesa de entrega en la tercera. Ya hay denuncias radicadas.

Una nueva denuncia por presunta estafa en la venta de motos sacude a San Juan. Se trata de la firma Triax Motors, ubicada sobre calle Mitre entre avenida Alem y Catamarca, en el microcentro.

Según relataron las propias víctimas, la concesionaria ofrecía créditos accesibles y planes en cuotas con la promesa de entregar el rodado tras el pago de la tercera cuota. Uno de los planes más promocionados consistía en 24 cuotas de $160.000, con adjudicación temprana.

En diálogo con Diario de Cuyo, E.R., una de las damnificadas, contó que junto a su pareja conocieron la propuesta a través de redes sociales y por recomendación de un familiar que sí habría recibido una moto. “Todo se veía legal y confiable. Nos hicieron firmar un contrato y nos dijeron que luego del pago de la tercera cuota accedíamos al vehículo”, explicó.

Sin embargo, el 30 de noviembre, cuando acudió al local, se encontró con el lugar cerrado por supuestas “remodelaciones”. Según su testimonio, uno de los encargados, identificado como Ulises, le pidió que regresara el lunes siguiente, pero nuevamente el comercio permanecía cerrado. “Me dijo que si quería podía abonar la cuota por transferencia, pero le respondí que tenía el efectivo. Ahí comenzaron mis dudas”, relató.

La situación generó mayor alarma tras conocerse el caso de Branka Motors, denunciada en enero por hechos similares. Alertados por ese antecedente, varios clientes se reunieron frente al local de Triax Motors, que finalmente abrió sus puertas y negó que se tratara de una estafa. Incluso, según los testimonios, otorgaron turnos para el 2 de febrero para iniciar el papeleo y concretar las entregas.

No obstante, al regresar en la fecha pactada, el comercio volvió a estar cerrado y, desde entonces, los damnificados aseguran no haber recibido más respuestas.

“Estamos en grupo, pero a muchos les da vergüenza contar lo que pasó. Hay víctimas que entregaron entre 2 y 4 millones de pesos. Esto era como una lotería: a algunos les daban motos y a otros no”, sostuvo E.R., quien radicó la denuncia en la Central de Policía. Allí le informaron que ya existían otras exposiciones contra la misma firma.

Hasta el momento, no han recibido noticias desde la concesionaria y los afectados buscan visibilizar el caso para que más damnificados se sumen a la denuncia y evitar que otras personas resulten perjudicadas.

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