María Cristina Olivares comenzó pintando cuadros lo que la llevó a formar parte del Centro de Artistas Plásticos de San Juan. Luego de participar en exposiciones locales y nacionales decidió, con la colaboración de su esposo Robert Serú, abrir su propio negocio para la venta de cuadros en óleo, texturados y relieve, además de artesanías ideales para regalos o para casas coquetas.

