El estilo industrial está presente desde hace más de 70 años y aún  sigue estando de moda. Se trata de una decoración que busca los orígenes a través de las construcciones iniciales y los elementos originales, haciendo uso de columnas, espacios abiertos, techos altos y grandes ventanales.

Basada en los colores blancos, grises, beiges y negros, los materiales más utilizados son el metal, el acero, el cemento y el cuero. Además, si se quiere crear un ambiente hogareño y acogedor, el uso de la madera es clave.

Otra premisa que forma parte de esta tendencia es el hecho de reciclar y reutilizar: estantes hechos con cajas de madera, palets reconvertidos en sofás y mesas de centro. El estilo industrial también se nutre de la transformación de objetos y muebles en desuso para darles una nueva vida, lo que potencia la creciente actividad del DIY.

Para usar estos tipos de muebles, el primer paso, una buena preparación de las superficies. En cuanto al metal, las imprimaciones desempeñan un papel fundamental para alcanzar un resultado profesional y duradero. Existen productos adecuados para cada tipo de metal.

Una opción es utilizar imprimaciones multiuso al agua para la preparación y protección de todo tipo de superficies (acero, aluminio, galvanizado, plástico, madera…) y gran variedad de acabados (productos al agua, esmaltes sintéticos, epoxis y poliuretanos).

En segundo lugar, la elección del esmalte, barniz o lasur correcto, permitirá conseguir un acabado perfecto.

Fuente: Tecnohotelnews