La imagen de la Virgen de la Rosa Mística que se encuentra en la vivienda de la familia Frías-Mendoza, en el barrio Marco Avellaneda de la localidad de San José de Metán, en Salta "volvió a llorar sangre". Según aseguran sus propietarios, la primera vez que ocurrió el fenómeno fue el 5 de abril, inmediatamente se comenzaron a acercar fieles con distintas dolencias y enfermedades que aseguran haber sido curados tras dedicarle sus oraciones. 

La última vez que su rostro se cubrió de lágrimas de sangre fue el 16 de agosto, pero este martes volvió a llorar causando gran conmoción en los habitantes de la casa.  La denominada "Virgen que llora" cambió la vida de Rosana Mendoza y Antonio Mateo Frías, quienes tienen la imagen en el living de su casa y hasta debieron pedir a la gente que no vaya los domingos para poder tener un día en el que descansar.  Rosana contó a El Tribuno que sabía que iba a volver a ocurrir porque comienza a sentirse mal. 

 

"Me duele el pecho y la cabeza. Así me ocurrió cada vez que derramó lágrimas. Incluso yo les decía a mi esposo y a mis amigos que iba a llorar porque me sentía así", señaló.

 

"A nuestra casa sigue llegando mucha gente de distintas partes con mucha fe. La Virgencita es muy milagrosa y sigue derramando bendiciones. Vienen muchas personas, por eso las visitas son de lunes a sábado y el rosario se reza, todos los días, a las 15", destacó la señora.

En abril el sacerdote de la parroquia Señora y Virgen del Milagro de Metán, Carlos Gustavo Castillo, indicó a Cadena 3 que descartaban que haya "una manipulación burda o que la familia tenga algún tipo de interés" . En su momento, el párroco explicó: "No podemos hablar de lágrimas, sino dos tipos de fenómenos, uno más compatible con sangre seca, y después uno con la consistencia de un caramelo medio diluido".

Sin embargo las historias de milagros se multiplican, desde un hombre que padeció ACV y se recuperó, hasta una mujer con problemas de arritmias que cesaron y otra que asegura que la curó del cáncer.