Pasadas las 16 de este jueves, una fuerte tormenta de viento y granizo se descargó en varias zonas del Gran Mendoza. Desde Defensa Civil habían advertido sobre la posibilidad de este evento.

Durante varios minutos, las ráfagas de viento y la piedra no dieron tregua. Los árboles se llevaron la peor parte. Varias ramas terminaron en las calles. Se registraron inundaciones en el interior de las viviendas y comercios, mientras que muchas acequias quedaron anegadas.

La importante cantidad de agua que cayó en breves minutos provocó que algunos zanjones llegaran al punto del colapso y las calles se volvieran intransitables.


 

Según reportaron, un hombre debió se rescatado del interior de su vehículo en la intersección de San Martín y Godoy Cruz, luego de que el agua impidiera abrir las puertas del vehículo.

Una de las primeras consecuencias que trajo la tormenta fue la interrupción del servicio del Metrotranvía. Desde Edemsa también emitieron un alerta ya que se registraron cortes de luz en diferentes barrios.

Por su parte, el EPRE pidió que, en caso de observar cables de electricidad caídos no se los intente tocar.

Desde Contingencias Climáticas advirtieron que la inestabilidad podría volver a presentarse hacia la noche del jueves, por lo que decidió mantener las alertas vigentes.

 

Según el Servicio Meteorológico, las probabilidades de tormentas se mantendrán hasta el próximo martes. Para el viernes se espera que la temperatura comience a descender, y la máxima llegaría solo a 28°.

"Continúa la inestabilidad climática en todo el territorio provincial. Se esperan precipitaciones aisladas al igual que ayer, pero de intensidad débil a moderada", establece el alerta emitido por el Gobierno de Mendoza.

 

Texto: Diario Uno

Fotos: El Sol