Los aeropuertos de todo el país se preparan para afrontar jornadas de fuerte tensión logística tras el anuncio de una medida de fuerza por 48 horas que impactará de lleno en el cronograma de vuelos nacionales e internacionales. La protesta gremial encendió la alerta entre los pasajeros y las empresas aerocomerciales ante posibles demoras y cancelaciones.
El cese de actividades, impulsado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), tendrá lugar durante los días 3 y 4 de septiembre. Según detalló el sindicato, las protestas y restricciones operativas se llevarán a cabo en dos franjas horarias diarias: de 9 a 12 y de 18 a 21, lapsos en los cuales se resentirá la atención y los servicios en las terminales aéreas de todo el territorio nacional.
Reclamos salariales y tensión con el Gobierno
La medida se inscribe en un plan de lucha sectorial en rechazo a las políticas de ajuste fiscal, la falta de acuerdo en las negociaciones paritarias y la exigencia de una recomposición salarial urgente para los trabajadores del sector público. Desde la conducción sindical advirtieron que la conflictividad continúa escalando ante la falta de respuestas oficiales a sus demandas laborales.
Ante este panorama, se recomienda a todos los pasajeros que tengan previsto viajar durante esas jornadas mantenerse informados a través de los canales oficiales de las distintas aerolíneas y revisar el estado de sus itinerarios para evitar mayores inconvenientes en sus conexiones.