El Gobierno prepara el envío de efectivos de las Fuerzas Armadas a Venezuela para colaborar en las tareas de búsqueda, rescate y asistencia humanitaria tras los terremotos que dejaron más de 180 muertos, cientos de heridos y daños estructurales en distintas zonas del país.
El Gobierno coordina desde Cancillería el envío de asistencia humanitaria, con participación de las Fuerzas Armadas, brigadas de búsqueda y rescate, médicos, perros entrenados y equipamiento logístico.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, anunció que Javier Milei dispuso que la Argentina colabore con asistencia humanitaria ante “una de las catástrofes naturales más devastadoras” de la historia reciente de Venezuela. En su mensaje, detalló que el país pondrá a disposición médicos emergentólogos con equipamiento completo y medicamentos, además de ambulancia, enfermeros y auxiliares.
El operativo contempla también el uso de tres aeronaves: un avión Embraer de 40 plazas, un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina y una aeronave de Aerolíneas Argentinas. La definición permite darle escala al despliegue y combinar traslado de personal especializado, carga humanitaria y equipamiento para asistencia en terreno.
La ayuda incluirá dos plantas potabilizadoras de agua con 16 operadores del Ejército Argentino. Ese punto es clave en una emergencia de gran magnitud, ya que los daños en infraestructura pueden afectar redes de distribución, hospitales, refugios y zonas con población desplazada. El objetivo es garantizar acceso a agua segura en los sectores más golpeados por los sismos.
Ravier también informó que se pondrán a disposición expertos en estructuras colapsadas, drones con operadores y cuatro brigadas del Sistema Nacional de Búsqueda y Rescate, con capacidad para intervenir en derrumbes, inundaciones e incendios. Esas tareas serán reforzadas con personal militar especializado en catástrofes y perros de la Armada Argentina y del Ejército.
El componente de búsqueda y rescate será uno de los ejes principales de la misión. Los binomios con perros entrenados permiten reforzar la localización de sobrevivientes en estructuras colapsadas, mientras que los drones pueden aportar reconocimiento aéreo, evaluación de daños y apoyo a la coordinación de los equipos que trabajan en zonas de difícil acceso.
El paquete de asistencia también incluye 134 carpas, 48 kits de cocina, colchones, camillas y aires acondicionados. En el Gobierno sostienen que esos elementos apuntan a cubrir necesidades básicas de alojamiento, atención sanitaria y sostenimiento logístico para familias desplazadas y equipos de emergencia.
La comunicación del vocero reemplazó como eje público al mensaje que había difundido previamente el Ministerio de Defensa, que luego fue eliminado de sus redes. En ese primer comunicado, la cartera había informado que las Fuerzas Armadas se preparaban para participar de acciones de búsqueda y rescate, y que la Armada tenía previsto desplegar personal especializado, binomios perro-guía y una brigada para colaborar en la localización de sobrevivientes.
La decisión representa un salto en la respuesta argentina. En las primeras horas posteriores a los terremotos, la Casa Rosada había expresado su solidaridad con el pueblo venezolano y había manifestado su disposición a colaborar con asistencia humanitaria. Ahora, el ofrecimiento empieza a traducirse en un esquema concreto de recursos, personal, aeronaves y equipamiento.
El canciller Pablo Quirno informó que se comunicó con su par venezolano, Yván Gil, para transmitirle la solidaridad del Gobierno argentino y la disposición de proveer ayuda. “Nuestros equipos permanecen en contacto y coordinación”, sostuvo el ministro. En Balcarce 50 remarcan que la instrucción de ponerse a disposición partió directamente del Presidente.