19 de julio de 2026 - 05:50

Argentina, la Madre Patria de España en fútbol

Por Orlando Navarro - Periodista

No es un domingo más. Hoy jugamos otra final del mundial y debiera ser una fiesta para todos los argentinos. Pero, posiblemente, no lo sea. Si ganamos, muchos se alegrarán genuinamente. Pero hay otros, pocos en realidad, que fingirán alegría, porque por lo bajo deseaban fervientemente que la selección fracase.

Así es como este mundial ha puesto en la vidriera, las dos argentinas que vienen protagonizando desde principios de este siglo 21, lo que Jorge Lanata llamó "la grieta". Y parece mentira, pero es así. Ni el futbol, pasión que debiera unir a quienes alentamos una misma camiseta, logra, aún en esta instancia tan decisiva, que todos al unísono "pechemos para el mismo lado". Sin ir más lejos, en la encuesta sobre quién ganará la final entre Argentina y España que promueve DIARIO DE CUYO, y sumando las tres alternativas sobre si gana en los 90, en el alargue o en los penales, hasta ayer sábado arrojaba un 70% Argentina y un 30% España.

¿Pálpito o deseo? No lo sé. Pero permítame pensar que hay un gran margen de posibilidades que se deba al deseo. En mi caso, es un partido más, obvio, y la razón me dice que puede ganar cualquiera. Son los dos mejores equipos del mundo, y las chances son equilibradas. Pero eso me lo dicta la razón, dejando a un lado la cultura del fútbol que son la pasión, el corazón, o el amor por una camiseta. Y nada menos que la de mi país. "A veces, el corazón tiene razones que la razón no entiende", dice el refrán.

Entonces, aquí no le doy espacio al "pálpito", o al razonamiento puro. Más cuando se trate de mi Nación. Ese 30% es de alguien que desea gane España. Y es una minoría, pero numerosa. Aparte de considerar que genuinamente hay españoles de origen conviviendo con nosotros, y de los cuales hay algunos con los que he cultivado una linda amistad, que desean en lo más íntimo un triunfo de su equipo, como corresponde, creo que ni poniéndole las mejores ganas llegan a ese 30%. O sea, concluyo en que hay muchos argentinos que desean no tanto el triunfo de España, sino la derrota de Argentina.

El Mundial vino a poner sobre la mesa, otra vez, la triste "grieta" que nos divide. El Mundial vino a poner sobre la mesa, otra vez, la triste "grieta" que nos divide.

Y tiene que ver con aquella grieta, que nos fanatiza y, por ejemplo, da espectáculos abominables por parte de algunos periodistas, principalmente de medios filo kirchneristas, que a viva voz no ocultan su deseo que a Messi le vaya mal, que a Argentina le vaya mal, porque aquí "no hay nada para festejar, si la gente no llega a fin de mes, si hay gente sin trabajo, que los jubilados, los discapacitados, los docentes…en fin, está todo mal". Para peor, no hay cosa que a ese sector le haya producido más rechazo, que el hecho de que "Messi le sonrió y le tendió la mano a Trump". Hasta hubo un periodista que le prometió al rosarino "¡Te vamos a ir a buscar!". ¿Para qué? ¿Matarlo, pegarle? No le perdonan que cuando al regreso de Qatar, no lo haya ido a saludar al presidente Alberto Fernández, olvidando que previamente, en la pandemia, el gobierno mandó retener en la Aduana la donación de 30 equipos de respiradores, que el capitán mandó para atender a sus comprovincianos. Pura maldad.

Porque en realidad, Messi nunca tomó partido por nadie. "No se la jugó". Como Maradona que se abrazó al kirchnerismo, como también con Maduro, Chávez o Fidel. Entonces, el Diego es un patriota y Messi, un cipayo.

Por eso revelaron en sus programas que esta selección no les gustaba, que este mundial era una porquería, que "si el del egipcio fue foul, en la juga da previa al gol que le anularon, también lo fue el quite de Álvarez con el cual se inició el contragolpe que culminó con el gol del triunfo de Argentina" (del inefable Brancatelli). O sea, le dieron manija a las sospecha de españoles, ingleses, franceses, hasta de uruguayos, colombianos, etc., de que "este mundial está arreglado para Argentina".

¿Queda claro por qué sospecho que gran parte de ese 30% se debe más a un deseo de una derrota argentina, más que a un análisis frío y equilibrado de las posibilidades de ambos equipos?

Es una pena. Pero es así. Como aquella famosa confesión, yendo a lo político, de Dady Brieva: "Deseo que a este gobierno le vaya mal, que a Argentina le vaya mal, así se van de una buena vez". Llevado a la práctica, cada vez que el gobierno actual intenta ir al Congreso con algunas medidas que tiendan a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. De entrada tiene asegurados los votos en contra de la oposición, más la izquierda. Y debe negociar, utilizando los oscuros mecanismos del "látigo y la billetera", tan propios de la casta que dijo venía a combatir.

En fin. El Mundial vino a poner sobre la mesa, otra vez, la triste "grieta" que nos divide.

En lo personal, fue un disfrute ver cómo parte de los periodistas deportivos de "El Chiringuito de Jugones", uno de los más acreditados de España, que se habían jugado por un triunfo de Inglaterra sobre Argentina, sufrieron lo indecible cuando Enzo marcó el empate y Lautaro el gol del triunfo, en la parte final del partido. Hay que reconocer que un par de colegas, del mismo programa, manifestaron su respeto por las cualidades del actual campeón del mundo y sobre todo de Messi.

Uno de ellos, Jorge D'Alessandro, argentino, ex arquero de San Lorenzo y que siguió su carrera en España, dijo que "Argentina es la Madre Patria de España, en fútbol". Se refirió a la escuela que dejó en el Real Madrid don Alfredo Di Stéfano, aquel gran 9 de River de la década del 40-50 y que luego llevó al Real a ganar 5 Champions seguidas. Hoy, es una leyenda. Y también se refería a la dupla Maradona-Messi que jugaron para el Barcelona, y dejaron una enseñanza inolvidable de cómo se debe jugar al fútbol. Sobre todo Messi, que se inició desde muy chico en "la Masía", la escuela del Barcelona, y logró lo que logró para este club, en sus muchos años defendiendo sus colores.

La admiración manifiesta de dos grandes del fútbol de España, Pep Guardiola y Luis Enrique, sobre los merecimientos futbolísticos, y personales, de Leonel Messi, nos hacen pensar que D'Alessandro tiene razón: "En fútbol, Argentina es la Madre Patria de España".

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