Por Luis Eduardo Meglioli - Periodista y escritor
Por Luis Eduardo Meglioli - Periodista y escritor
Sus tiempos fueron de grandes luchas de los hacedores de nuestra industria madre. Sobre todo porque en el largo lapso de las décadas de los años 60 y 70, varias dictaduras y gobiernos de facto llegaron a ejercer los destinos de la provincia y había que discutir y convencer sobre qué era lo más atinado para el progreso de nuestra vitivinicultura. En ese complejo marco, hubo dirigentes de profundas convicciones y de lucha frontal por mejores condiciones a la hora de la comercialización de la uva, por ejemplo, como el Dr. Onofre Sansó. Precisamente condujo la Federación de Viñateros de San Juan (FV) en etapas de gran convulsión política y fuertes caídas de la económica en Argentina y como consecuencia, en San Juan. Entre las citadas décadas de los '60 y '70, los enfrentamientos entre los viñateros y el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) durante muchos años presidido por un militar, el general de brigada Aniceto Pérez, el Dr. Sansó fueron duros, y era imprescindible defender desde los despachos y desde la calle, sin titubeos los derechos viñateros.
Cuando hablaba por los medios de comunicación, su voz en alto no dejaba dudas de que su papel de defensor de los viñateros era sagrado para él y no pararía hasta conseguir lo máximo de lo planteado, que no era más que un precio justo para el kilo de uva, entre otras condiciones o necesidades. DIARIO DE CUYO fue reflejo de toda aquella lucha, y en estas páginas aparecieron crónicas de las eternas disputas, así como varias veces entrevistas a don Onofre. Llegó a tanto este dirigente sanjuanino que no le tembló la voz ni la firma en una nota pública para pedir la renuncia del citado general Pérez al frente del INV. Esto sucedió tras haberse descubierto adulteración de vinos y falta de controles estrictos en la comercialización, lo que devaluaba considerablemente el precio base de la uva.
Pero centrándonos en la persona del Dr. Sansó, que hoy cumpliría 100 años, ya que nació el 26 de septiembre de 1926, en calle 11 a metros de Ruta Nacional 40, fue el mayor de seis hermanos, hijos del matrimonio de Guillermo Sansó y Filomena Santos, ambos, inmigrantes españoles. Obtuvo el título de abogado en la Universidad Nacional de Córdoba, y fue uno de los primeros letrados de Médano de Oro, donde pasó su infancia, asesor letrado de la Policía de San Juan y conjuez federal. Pero se hizo muy popular su figura tras ser elegido, como queda dicho, dos veces presidente de la Federación de Viñateros y director de la Corporación Agro Vitícola Comercial e Industrial (CAVIC) en representación de los viñateros. También llego a ser elegido vicepresidente del Club Español, una entidad muy querida entre los sanjuaninos y todavía vigente. Casado con Gladis Quiroga, maestra, con quien tuvo cuatro hijos: Guillermo, Graciela, Hugo y Ana Beatriz, uno de los varios gestos de don Onofre con la comunidad sanjuanina fue la donación del terreno para la construcción de la Escuela "Pedro Álvarez", ubicada en Calle 13 entre Ruta 40 y Alfonso XIII. El ingeniero Juan José Ramos, actual presidente de la Federación de Viñateros, fue también, en tiempos de Sansó un dirigente viñatero muy joven y lo recuerda como un constante y convencido luchador por la causa de los viñateros sanjuaninos: "Yo le admiraba su capacidad de trabajo en la eterna lucha de los viñateros y hablé varias veces con él". Fue "Ciudadano Ilustre de San Juan", post mortem, en 2008, y en Pocito "Vecino Ilustre" en 2019. Solo tenía 54 años cuando falleció en los Estados Unidos, donde se trataba una compleja dolencia, el 17 de noviembre de 1980, pero su figura de dirigente profundamente comprometido con los productores sanjuaninos ya está en la historia de grandes luchadores por San Juan.