20 de julio de 2026 - 06:00

San Juan demuestra que crear empleo es posible con políticas sostenidas

En tiempos en que la economía nacional continúa reflejando señales preocupantes en materia laboral, San Juan ofrece un dato que merece ser destacado y, al mismo tiempo, analizado con prudencia. Mientras el empleo registrado en el país acumula once meses consecutivos de retroceso y alcanzó en abril su nivel más bajo de los últimos cuatro años, la provincia logró ubicarse entre las tres jurisdicciones con mayor crecimiento del trabajo formal, incorporando 1.054 nuevos trabajadores registrados, equivalente a un incremento interanual del 1,3%.

No se trata de un dato menor. El informe elaborado por el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) muestra que la realidad laboral argentina continúa deteriorándose. En abril desaparecieron 28.736 puestos de trabajo registrados y doce de los quince sectores económicos relevados experimentaron pérdidas de empleo. La industria manufacturera, el comercio, las actividades inmobiliarias, el transporte, la intermediación financiera e incluso la minería evidenciaron retrocesos significativos que reflejan las dificultades que atraviesa el aparato productivo nacional.

En ese contexto adverso, el desempeño de San Juan adquiere una relevancia especial. Solamente Neuquén y Río Negro consiguieron generar un mayor número de empleos registrados durante el último año. La provincia demuestra así que, aun en escenarios complejos, es posible sostener políticas que favorezcan la inversión, promuevan la actividad privada y contribuyan a preservar las fuentes laborales.

Este resultado responde, en buena medida, a la diversificación de la economía provincial y al esfuerzo conjunto del sector público y privado para mantener en marcha actividades estratégicas como la construcción, los servicios, la producción agroindustrial y los proyectos vinculados con la minería y la energía. Si bien algunos sectores todavía enfrentan dificultades, la capacidad de adaptación de la economía sanjuanina permitió amortiguar los efectos de una coyuntura nacional desfavorable.

Sin embargo, sería un error interpretar estas cifras como la superación definitiva de los problemas laborales. Desde el propio Gobierno provincial se ha reconocido que la informalidad continúa siendo uno de los principales desafíos. Miles de trabajadores desarrollan tareas sin acceso a la seguridad social, aportes jubilatorios, cobertura de salud ni estabilidad laboral, una situación que limita tanto sus derechos como las posibilidades de crecimiento económico sostenido.

La formalización del empleo constituye, por ello, la próxima gran meta. No basta con generar nuevos puestos de trabajo; resulta imprescindible que esos empleos sean registrados, estables y de calidad. Ello exige condiciones macroeconómicas previsibles, incentivos para la inversión, reducción de costos que desalientan la contratación formal y programas de capacitación que permitan responder a las nuevas demandas del mercado laboral.

San Juan ha demostrado que es posible avanzar aun cuando el escenario nacional resulta desfavorable. Ese mérito debe ser reconocido, pero también entendido como un punto de partida. Consolidar el crecimiento del empleo registrado y reducir la elevada informalidad serán objetivos decisivos para que la provincia transforme este logro coyuntural en una verdadera política de desarrollo, capaz de ofrecer oportunidades genuinas, fortalecer la producción y mejorar de manera sostenida la calidad de vida de todos los sanjuaninos.

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