


Según las estadísticas oficiales de Venezuela, el país tiene una de las tasas de mortalidad de Covid-19 más bajas del mundo. Sin embargo, la realidad es que la pandemia del coronavirus en Venezuela es una bomba de tiempo a punto de explotar.
A juzgar por lo que me dijo en una entrevista el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, quien es reconocido por Estados Unidos y más de 50 países como el presidente legítimo de su país, Venezuela "está a las puertas de una catástrofe”. Gran parte de la población carece de jabón para lavarse las manos, y muchos hospitales no tienen ni siquiera agua corriente, me dijo.
"El 78% de los venezolanos no recibe agua de manera regular. Un 47% de los hospitales no tienen agua corriente contínua, y casi el 80% de los nosocomios no tienen suficiente jabón".
Según el régimen del presidente Nicolás Maduro, Venezuela tenía solo 10 muertes por coronavirus hace una semana. En comparación, Brasil tenía 4.205 muertes por Covid-19 para esa fecha, México 1.351, Perú 728, Ecuador 576, Colombia 243, Chile 198, Argentina 186, según el sitio de internet Ourworldindata.org de la Universidad de Oxford.
En relación a su población, el régimen venezolano afirma tener solo 0,35 muertes por Covid-19 por cada millón de habitantes. En comparación, Brasil tiene 21 muertes por Covid-19 por millón de habitantes, México 11 y Argentina 4,3, según Ourworldindata.org.
Cuando le pregunté a Guaidó sobre las cifras de muertes de Covid-19 del régimen venezolano, respondió que "no tienen ninguna credibilidad". Guaidó admitió que, al igual que Corea del Norte o Cuba, Venezuela tenía la ventaja relativa de estar prácticamente aislada del resto del mundo cuando comenzó la pandemia. Ya antes de la pandemia, los vuelos internacionales a Venezuela ya se habían desplomado a un 10% de los que habían hace dos o tres años.
Asimismo, la escasez generalizada de gasolina en Venezuela ha detenido casi por completo los viajes dentro del país, lo que podría haber ralentizado la transmisión del virus. Increíblemente,
Si el Covid-19 se extiende en Venezuela, saturará casi de inmediato el sistema de salud, dijo Guaidó. Ahora, más que nunca, Venezuela necesita un gobierno de transición para restaurar la democracia y abrir las puertas a la ayuda internacional, porque la mayoría de los principales países no querrán enviar dinero a una dictadura corrupta, agregó. Mi conclusión después de hablar con Guaidó y otros venezolanos es que la dictadura de Maduro probablemente no cuenta muchas muertes por Covid-19, y las clasifica como causadas por neumonía u otras enfermedades. También es probable que Covid-19 haya sido más lento en llegar a Venezuela debido a su aislamiento externo e interno.
Pero lo cierto es que la Organización Panamericana de la Salud estima que América Latina está actualmente seis semanas por detrás de Europa en la propagación de Covid-19. Si ese es el caso, el desastre del sistema de salud en Venezuela hará que pronto se convierta en la mayor catástrofe de Covid-19 en el hemisferio occidental.
Por Andrés Oppenheimer
Columnista de The Miami Herald y nuevo Herald, Miami, EEUU