En el marco de un alineamiento económico y geopolítico con las potencias occidentales, los gobiernos de la Argentina y Estados Unidos avanzan en una agenda de cooperación nuclear. La iniciativa busca captar inversiones privadas, fomentar la minería de uranio, acelerar la tecnología de reactores modulares pequeños (SMR) y potenciar las exportaciones tecnológicas nacionales.
Las gestiones diplomáticas e industriales se llevaron a cabo durante la Conferencia Ministerial sobre Energía Nuclear del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), celebrada a fines de octubre en la ciudad de Incheon, República de Corea. La comitiva argentina estuvo encabezada por el secretario de Asuntos Nucleares del Ministerio de Economía, Federico Ramos Napoli, y el presidente de Nucleoeléctrica Argentina, Juan Martín Campos, quienes expusieron un modelo de gestión basado en la apertura de mercados y el incentivo al capital privado.
Durante el encuentro cumbre, las autoridades argentinas mantuvieron reuniones de alto nivel con funcionarios del Departamento de Estado de EE. UU., una comitiva del Departamento de Energía encabezada por Michael Goff, y Carol Berrigan, vocera del Nuclear Energy Institute (NEI), entidad que agrupa a las principales corporaciones privadas del rubro en territorio estadounidense.
Comercialización del RA-10 y minería de uranio
En materia de infraestructura, las conversaciones bilaterales priorizaron el esquema comercial del reactor multipropósito RA-10, cuya puesta en marcha operacional está programada para 2027. La estrategia oficial contempla incorporar capital privado para multiplicar la producción de radioisótopos medicinales de alta complejidad y abrir nuevos mercados de exportación.
"La Argentina desarrolló durante más de siete décadas capacidades nucleares reconocidas internacionalmente. Hoy tenemos una oportunidad concreta de convertir ese conocimiento en proyectos de mayor escala, con inversión privada, exportaciones y empleo calificado", destacó Ramos Napoli sobre los objetivos del plan.
La agenda técnica incluyó además el desarrollo de la minería de uranio local, el fortalecimiento del ciclo de combustible nuclear y el despliegue de reactores modulares de menor escala.
Armonización regulatoria en la región
Ambas delegaciones remarcaron la necesidad de impulsar un marco de armonización regulatoria en América Latina que agilice los trámites burocráticos y reduzca los costos de licenciamiento, otorgando previsibilidad jurídica a los inversores internacionales sin alterar los estándares globales de seguridad nuclear.