Comprar una garrafa de 10 kg en el llamado programa Hogar, que puso en marcha el Gobierno provincial por segundo año consecutivo, cuesta 320 pesos, mientras que adquirirla en cualquier comercio de barrio puede llegar a valer hasta 700 pesos, es decir que la brecha es del 118%. La razón es que el plan oficial subsidia el valor de la garrafa y controla su distribución en todos los departamentos, lo que ha producido que en la primera quincena de mayo, con respecto al mismo período del año pasado, las operaciones hayan crecido un 30%, según las cuentas que llevan en la Dirección de Defensa al Consumidor, el organismo que coordina la tarea.

Ante la gran brecha de valores de la garrafa, Defensa al Consumidor puso en marcha el año pasado un plan que consiste en que un camión cargado con envases visita los 19 departamentos de las provincia hasta 3 veces por mes. Y, en coordinación con cada municipio, con días y horarios preestablecidos, se monta un operativo en el que cada interesado se inscribe en una planilla y cuando llega el camión del proveedor paga y la retira. Claro que el cliente debe llevar el envase porque el monto que paga no incluye ese costo. Según los valores establecidos por la Secretaría de Energía de la Nación, el valor oficial de venta es de 520 pesos la de 10 kg y de 780 la de 15 kg. Pero el Gobierno sanjuanino dispuso subsidiar con 200 pesos cada unidad, con lo que la de 10 kg quedó en 320 pesos y la de 15 kg en 580, según explicó el subdirector de Defensa al Consumidor, Daniel Pérez.

Según informó el funcionario, los distribuidores están obligados a vender a valores de la lista de precios oficiales y están bajo el control del organismo, que los puede multar si no cumplen con la reglamentación vigente. Pero los comerciantes de barrio están fuera de esa supervisión y por eso la brecha entre un valor y otro. Es decir que la garrafa de 10 kg, con el subsidio, está a 320 pesos, pero en cualquier negocio, y sobre todo en los de los departamentos alejados, está en 700 pesos, con lo que la brecha es del 118%. En el caso de la la de 15 kg, con la ayuda oficial está a 580 pesos, pero fuera del circuito oficial cuesta hasta los 1.200 pesos, es decir que la diferencia alcanza al 107%.

Otra cuestión que desde el organismo quieren impulsar es incentivar una experiencia implementada en algunas comunas, como la de Jáchal, en la que el municipio adquiere las garrafas -según la cantidad de vecinos que se anoten-, el distribuidor se las entrega a la comuna y esta las comercializa a la gente. En el resto de los casos, el camión del distribuidor es quien va a las zonas y las vende al vecino en el precio convenido.

Cada vez que llegaba el invierno a San Juan surgía el problema de la enorme disparidad de precios entre los grandes abastecedores y los comercios de barrio. Las brechas eran amplísimas y el que salía perjudicado era el vecino que no contaba con el servicio de la red de gas y debía optar por comprar una garrafa. Pero el año pasado el Gobierno provincial puso en marcha este plan, que dio muy buenos frutos y que se repite este año con todos los departamentos de la provincia. La ventaja ahora es que incluso está la ayuda oficial de 200 pesos, que hacen que adquirir una garrafa sea mucho más conveniente.

 

Color

Un problema que surge frecuentemente es que algunos abastecedores de gas sólo aceptan el envase vacío de un determinado color, que puede ser verde o blanco. Pero desde Defensa al Consumidor aclararon que deben tomar los envases de cualquier color, salvo que estén vencidos. Los más comunes son blancos.