De acuerdo a lo que dijeron los propios intendentes, en al menos 14 departamentos habrá un aumento en las tasas municipales para el próximo ejercicio. Todos atribuyeron la medida al incremento que se registró en los costos de funcionamiento por efecto de la inflación acumulada durante este año y aseguraron que necesitan recaudar más para que la prestación de servicios no decaiga. Los únicos que descartaron la posibilidad de un ajuste fueron San Martín y Zonda, mientras que en Chimbas, Rawson y Jáchal aseguraron que todavía no resuelven qué van a hacer.
Los que aplicarán una suba son Caucete, Valle Fértil, Rivadavia, Iglesia, Angaco, Capital, Calingasta, Ullum, Sarmiento, 25 de Mayo, Albardón, Pocito, Santa Lucía y 9 de Julio. Pero aún no se sabe con exactitud de cuánto serán los incrementos, ya que todos los intendentes aseguraron que aún no han terminado de elaborar la ordenanza anual tributaria, que es la que fija cuánto es lo que le deberán pagar los vecinos al municipio por los servicios que reciben.
En las comunas donde los jefe comunales dieron un valor estimado, los aumentos irán desde el 10 al 35 por ciento. Otros prefirieron no arriesgar y dijeron que aún no han definido la cifra (ver Infografía).
Las tasas municipales es lo que pagan los vecinos por recibir un servicio específico, como el alumbrado público, la recolección de residuos y el mantenimiento del cementerio (en algunos departamentos). También hay tasas de comercio e industria y contribuciones por la construcción. Para las arcas municipales deberían ser una fuente vital de financiamiento, pero lo cierto es que la gran mayoría tiene un magro nivel de recaudación y no logra encontrar la llave para reducir los altos índices de incumplimiento.
Incluso, el ministro de Hacienda de la provincia, Francisco Alcoba, lo remarcó al poco de asumir. Abrió la posibilidad de implementar a futuro un sistema de premios y castigos para los municipios dependiendo de la recaudación, entre otras cosas. Es decir, un mecanismo que les de ventajas en el reparto de recursos a los que consigan mejor efectividad.
“Hay que mantener el nivel de los servicios y no incumplir con los vecinos”, aseguró el albardonero Juan Carlos Abarca a la hora de explicar el aumento. Y su colega de Pocito, Fabio Aballay, señaló que hay dos factores. Por un lado, “la inflación ha provocado un aumento en los sueldos, la nafta y todo lo que usa el municipio”. Por el otro, “tenemos que prestar más servicios, hay más barrios y tenemos que responder”.
Desde Ullum, Daniel Albarracín dijo que aplicarán un “35 por ciento aproximadamente” y que se van a concentrar especialmente en las casa de fin de semana porque son las que “menos pagan”. Por otra parte, el calingastino Robert Garcés sostuvo que “todo sube, es la única forma de seguir prestando servicios”.
A excepción de la tasa sobre inmuebles, las demás se cobran por monto fijo. Y en casi todos los municipios hubo ajustes en los últimos años. Fundamentalmente, porque la inflación no se detiene y los números quedan desactualizados frente al incremento de los costos operativos.
El nivel de las subas se definirá antes de terminar el. Será una vez que se conozca la ley de presupuesto provincial, que contempla la coparticipación a los municipios. Pasa que es la principal vía de ingreso de las comunas y los intendentes quieren saber primero cuánto recibirán, para recién decidir en qué porcentaje ajustarán.
Inclusive, el rawsino Juan Carlos Gioja dijo que decidirá si aumenta o no dependiendo de lo que reciba por coparticipación. Junto a los intendentes de Chimbas y Jáchal, son los que están en duda.
El zondino César Monla y su par de San Martín, Pablo Santibañez, aseguraron que dejarán las cosas como están. El primero advirtió que sólo recauda el 18 por ciento, dando a entender que si aumenta, pagaría todavía menos gente.
