27 de enero de 2026 - 12:49

Caños de GNL: tras perder la licitación, Techint haría una presentación por dumping y el gobierno nacional avala el proceso

El grupo industrial argentino analizaba realizar una denuncia por competencia desleal, luego de que la empresa india Welspun ganara la licitación para proveer los tubos que unen Vaca Muerta con Río Negro.

La adjudicación de la provisión de tubos para el gasoducto que conectará Vaca Muerta con Río Negro puso sobre la agenda el debate por las políticas productivas, debido a que es la primera vez en décadas que una compañía extranjera ganó una contratación en ese rubro a una compañía argentina.

El fin de semana se conoció  Welspun, se había consagrado como la adjudicataria del contrato para proveer caños al proyecto de exportación de Gas Natural Licuado de Southern Energy (SESA), un conglomerado integrado por PAE, Pampa, YPF, la noruega Golar y la inglesa Harbour Energy.

La empresa india Welspun ofertó un precio 40% inferior   al que presentó en un primer momento el Grupo Techint, que tiene como CEO al empresario Paolo Rocca. La oferta de la ganadora fue de USD 203 millones para 480 kilómetros de ducto. La oferta final de Tenaris resultó ser casi un 25% mayor.

El Grupo Techint evalúa presentar un caso de dumping para este caso en particular ante las autoridades competentes, denunciando competencia desleal y alerta sobre el impacto a largo plazo en el tejido industrial del país.

Marcan que con este tipo de actitudes se está propiciando el trabajo en la India y China, pero que en Argentina se mantiene un entorno poco competitivo en cuanto al esquema impositivo, tanto con tributos nacionales, provinciales y locales.

Cerca del grupo aseguran que su oferta hubiese sido competitiva con el precio internacional en condiciones de competencia “leal” para el proyecto.

Techint sostuvo que la oferta india fue a “precios de dumping”, con tubos fabricados con chapa china.

Algunas fuentes indican que la propuesta no habría contemplado, por ejemplo, los costos por aranceles y la tasa estadística que se paga por las importaciones, flete y logística, gastos portuarios, y costos financiero. En otras palabras, que habría ofrecido precios por debajo de los del mercado doméstico.

Rocca elevó la propuesta en una carta en los primeros días de enero al directorio del consorcio Southern Energy (SESA), que es el que utilizará el gasoducto. Lo integran las petroleras Pan American Energy (PAE, de la familia Bulgheroni), YPF, Pampa Energía (de la familia Mindlin), la británica de capitales alemanes Harbour Energy y la noruega Golar LNG. En ese ámbito dicen que sí hubo sobrecostos y que no cumplió los plazos.

Fuentes del consorcio afirman que Welspun ganó la licitación por presentar “la oferta más barata”, cumpliendo los requisitos técnicos.

La discusión del gasoducto involucró al gobierno, ya que el proyecto fue presentado dentro del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), por lo que contará con grandes beneficios fiscales.

La posición del gobierno nacional

“No vamos a pagar más caros los caños”, marcó una alta fuente de gobierno a Infobae dando a entender que la posición oficial es por la negativa.

De por sí, la denuncia debería ser presentada por cualquier parte interesada ante la Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE), que depende de la Secretaría de Industria y Comercio, a cargo de Pablo Lavigne, hombre de estrechísima confianza del ministro de Economía, Luis Caputo. Hasta el momento de la publicación de esta nota, el Grupo Techint no hizo ninguna presentación formal.

Horas antes, el presidente Javier Milei asentó postura en su cuenta oficial de X en la que defendió el resultado de la contratación. “Si ves ‘periodistas’, ‘economistas’ y políticos hablándote de la industria del acero y los prejuicios que causa la apertura, ya sabés quién le llena el sobre”, publicó.

Al preguntar sobre este caso en particular, un alto funcionario del Gobierno profundizó: “No podés entre dos productos iguales comprar el más caro. Si en tal caso, si el costo de los caños está subsidiado por China, por el Congo o por Kamchatka, el tema es que el costo lo pagan ellos. ¿Por qué lo tenemos que pagar nosotros? El precio nos conviene, porque el costo del subsidio no lo pagamos nosotros”.

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