Luego de una semana marcada por cruces políticos y debate público, este lunes arribó a la Argentina el BYD Changzhou, el buque chino que generó controversia por la política de apertura al mercado mundial. La nave ingresó a Terminal Zárate, en la provincia de Buenos Aires, y descargó cerca de 5.800 autos híbridos y eléctricos, el embarque de vehículos importados más grande de la historia del país.

La llegada del barco había despertado críticas y cruces entre el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, y dirigentes opositores como Miguel Ángel Pichetto, en torno al impacto de la importación de vehículos en la industria nacional. Finalmente, el buque amarró en puerto argentino con una carga alcanzada por el beneficio de importación extrazona sin pagar el arancel común del Mercosur del 35%, al tratarse de vehículos híbridos y eléctricos.

De acuerdo con información no oficializada, el Changzhou transportó alrededor de 5.800 unidades, mientras que la compañía BYD, que opera en Argentina desde septiembre, comunicó que se recibieron más de 5.000 autos como parte del primer desembarco de gran magnitud de la automotriz china en el país, con el objetivo de fortalecer su estrategia de electromovilidad.

Más allá del impacto comercial, la llegada del buque representa un hito en la logística automotriz mundial. El Changzhou es un navío de última generación, diseñado específicamente para el transporte de automóviles y orientado a reducir el impacto ambiental del transporte marítimo.

El barco cuenta con una eslora de 199,9 metros y una capacidad de hasta 7.000 vehículos. Además, está equipado con un sistema de propulsión de doble combustible LNG, que permite disminuir significativamente las emisiones de carbono en cada trayecto internacional.

Durante el evento de descarga, Stephen Deng, Country Manager de BYD en Argentina, destacó que contar con una flota propia de última generación les permite “operar con escala, eficiencia y menores emisiones”, acompañando el crecimiento del mercado local de vehículos de nueva energía. El ejecutivo remarcó que este desembarco refleja una visión de largo plazo, basada en invertir, ampliar la red de concesionarios y ofrecer tecnología de vanguardia en el país.

En 2025, BYD se consolidó como la marca líder mundial en ventas de vehículos 100% eléctricos, y en Argentina logró posicionarse como líder del segmento en apenas tres meses de operación. El nuevo embarque refuerza su plan de expansión, con una red de concesionarios en crecimiento y la incorporación de nuevos modelos.

Como parte de esa estrategia, este lunes se presentó el ATTO 2 DM-i, un SUV urbano híbrido enchufable que incorpora la tecnología DM-i, desarrollada para mejorar la eficiencia energética. El plan de la compañía para 2026 incluye sumar modelos en distintos segmentos y fortalecer la infraestructura de posventa para garantizar cobertura nacional.

El Changzhou fue construido bajo estándares internacionales y se destaca por su flexibilidad operativa en diversas rutas marítimas, acompañando la expansión global de BYD. Su diseño refleja el nivel de desarrollo de la industria manufacturera china y su apuesta por soluciones sostenibles.

BYD es una empresa global fundada en 1994, especializada en movilidad, energía y electrónica, con operaciones en más de 100 países y regiones. Cotiza en las bolsas de Hong Kong y Shenzhen y forma parte del ranking Fortune Global 500.