La inflación en Argentina sigue bajo la lupa internacional y un informe reciente volvió a encender señales de alerta. El banco JP Morgan analizó el escenario actual y planteó qué condiciones deberían cumplirse para lograr una baja sostenida en la inflación.
El estudio remarcó que la suba del petróleo a nivel internacional agrega presión directa sobre los precios locales, especialmente en un país importador de energía como Argentina. Según el informe, este factor podría empujar aún más el índice si se trasladan completamente los costos a los consumidores.
Inflación: las tres claves que plantea JP Morgan
El documento identificó tres puntos centrales para que la inflación pueda bajar a niveles de entre 10% y 15% anual. En primer lugar, eliminar los controles de capital, ya que limitan la política monetaria y generan distorsiones en el mercado cambiario.
En segundo lugar, el banco destacó la necesidad de avanzar con reformas estructurales que incluyan una reducción de impuestos, tanto a nivel nacional como provincial. Según el análisis, la carga impositiva impacta directamente en los precios y en la competitividad.
El tercer eje clave es completar el ajuste de precios relativos, es decir, terminar con las distorsiones en tarifas, combustibles y servicios regulados. Para JP Morgan, este paso es fundamental para que los valores reflejen la realidad económica sin interferencias.
Además, el informe advirtió que si el aumento del petróleo se traslada completamente, la inflación podría subir hasta un punto porcentual adicional. Esto dependerá de las decisiones del Gobierno en materia de subsidios e impuestos.
En este contexto, el banco insistió en que sin estos cambios estructurales, la baja de la inflación será limitada y más lenta. También subrayó que los factores externos, como las tensiones geopolíticas, seguirán jugando un rol clave en la dinámica de precios.