12 de septiembre de 2026 - 19:58

Las ventas al exterior crecieron casi 50% impulsadas por la minería y la energía

Las exportaciones argentinas aumentaron un 47,8% entre 2023 y el primer semestre de 2026, según un informe de PwC. El crecimiento estuvo traccionado por el litio, la minería metalífera y la energía, consolidando un cambio estructural en la matriz productiva del país.

Las exportaciones argentinas experimentaron un salto histórico al crecer un 47,8% entre 2023 y el primer semestre de 2026, un fenómeno que no responde únicamente al rebote estadístico posterior a la sequía, sino a una transformación estructural en el régimen de comercio exterior y en la matriz productiva del país.

Así lo revela un reciente informe elaborado por la consultora internacional PwC, el cual detalla que el principal motor de esta expansión fue el incremento en los volúmenes físicos colocados en los mercados internacionales con una suba del 48% en las cantidades, mientras que los precios promedio se mantuvieron estables con una leve baja del 0,1%. Este rendimiento permitió que la participación argentina en las exportaciones mundiales de bienes escalara desde el 0,29% registrado en 2023 hasta el 0,37% en 2025.

Energía y minería: los motores del despegue

De acuerdo al relevamiento, el fuerte impulso exportador se apoya en inversiones de largo plazo concretadas en sectores clave como Vaca Muerta y diversos proyectos mineros distribuidos a lo largo del país. Este desempeño permitió diversificar la oferta exportable y consolidar máximos históricos en complejos productivos estratégicos para las economías regionales.

El desglose sectorial entre el primer semestre de 2026 y el mismo período de 2023 expone con claridad este impacto:

Minero metalífero y litio: Encabezó el crecimiento federal con una suba del 227,9% en valor. PwC destacó el descomunal salto del carbonato de litio, que experimentó un incremento del 2.062% en su valor exportado traccionado por un aumento del 3.198% en las cantidades físicas, compensando la caída de precios y de las ventas siderúrgicas. También aportaron al repunte los envíos de oro para uso no monetario y minerales de plata.

Petrolero y petroquímico: Mostró un crecimiento del 104,5% en valor, respaldado por un incremento del 102,8% en las cantidades enviadas al exterior.

Cerealero y oleaginoso: El complejo cerealero creció un 58,5%, mientras que el oleaginoso avanzó un 29,1%, consolidando la normalización productiva tras los años de sequía extrema.

Bovino y lácteo: Registraron un incremento del 44%.

Sector farmacéutico: Avanzó un 44,5%.

Manufacturas industriales: Presentaron una suba del 36,4%, con mayor peso de la variable de precios.

Sector automotriz: Fue la única excepción dentro de la medición, al registrar una leve contracción del 2,1%.

Un cambio de composición y el impacto federal

El informe remarca que la dinámica del crecimiento se transformó con el paso de los años. Si en 2024 la recuperación dependió casi exclusivamente de la normalización de las cosechas en los complejos agroexportadores, durante 2025 y la primera mitad de 2026 la mejora adoptó un perfil mucho más equilibrado y diversificado, con un protagonismo excluyente del petróleo, la petroquímica, la minería y las cadenas cárnicas y lácteas.

En el plano federal, el mapa exportador reflejó fielmente este cambio de matriz: las provincias con economías mineras y energéticas lideraron el crecimiento de las ventas al exterior, operando las cantidades físicas como el gran motor en las jurisdicciones hidrocarburíferas y los precios como un factor de mayor peso en los distritos mineros.

LAS MAS LEIDAS