18 de septiembre de 2026 - 13:14

Maximiliano Alves Pinheiro en Hackear la Minería: las caídas que dieron forma a grandes emprendimientos sanjuaninos

Fundador de marcas históricas como Folcode o Travelpaq, contó cuáles fueron las crisis que parecían terminales, pero que dieron lugar a nuevas ideas y los aprendizajes que tuvieron.

El ecosistema tecnológico y de la economía del conocimiento de San Juan tiene muchos actores que pudieron proyectar a nivel global, pero las historias detrás de estas firmas no siempre es crecimiento contínuo y muchas veces tiene capítulos de desafíos muy duros. Este es el caso de Maximiliano Alves Pinheiro, sanjuanino por adopción, y uno de los fundadores de marcas icónicas como Travelpaq o Folcode.

Durante la jornada Hackear la Minería, uno de eventos que son parte del Ciclo Pilares que organiza DIARIO DE CUYO, Alves Pinheiro relató el detrás de escena de los momentos de mayor crecimiento, pero sobre todo las caídas que dieron forma a estas empresas. Su charla se centró en darle a los participantes una mirada sobre las herramientas que les permitieron volver a empezar.

Hoy el equipo, que sigue teniendo en su mayoría técnicos y profesionales de San Juan, es parte de una multinacional líder, Bridgenext. La compañía estadounidense compró en 2024 la firma sanjuanina y mantuvo a buena parte de la conducción y sus integrantes, formando así una oficina que todavía funciona en la provincia y que hace poco se vinculó con otro equipo de Buenos Aires.

Pero este episodio fue solo unos pocos minutos de la historia que contó Alves Pinheiro, quien decidió “despejar un poco del humo que hay siempre en el sector”, según dijo en el inicio de su locución. El fundador y CTO se concentró en los momentos más difíciles que tuvieron y cómo lograron superar, para salir del mito que se ve desde afuera de “esos empresarios que uno ve y dice ‘la pegó’”.

Subidas, bajadas y una charla que fue clave

Junto a compañeros de la facultad, Maximiliano decidió emprender hace más de 10 años en San Juan. Se había mudado a la provincia persiguiendo su pasión por el hockey, pero en ese momento necesitaba trabajar y decidieron empezar a aplicar lo aprendido en la carrera de licenciatura en Ciencias de la Computación de la UNSJ. Fue una apuesta que venía de descartar otros caminos, como trabajar en el Estado o irse de la provincia.

Uno de sus primeros emprendimientos tuvo que ver con el turismo, recordó y de apoco lograron formar una firma que fue noticia en San Juan: Travelpaq. Fue la primera vez que aprendieron que el camino del emprendedor tiene subidas y tiene bajadas, siendo estas muchas veces preocupantes.

“Al principio teníamos un buen producto en lo técnico, pero no lográbamos las ventas”, explicó. Después la firma se especializó en vender a las agencias de turismo y hasta consiguieron un socio inversor que se interesó por la idea de los sanjuaninos. La apuesta no prosperó y llegaron a tener problemas para pagar los sueldos.

Pero fue en este punto donde Maximiliano tuvo una charla que fue clave para el futuro. “Me reuní con quien era nuestro socio y me dijo ‘vos sos fundador, la parte técnica la tenés en claro, pero tenés que aprender a ser gerente’” recordó que le dijo.

Ahí aprendió de tres habilidades que son clave para los emprendedores: la gestión, que permite convertir la intención en una forma de trabajar y que permite resolver los problemas y entender los plazos para llegar a un objetivo; la comunión, algo que dijo que en áreas como la tecnología y el software es un gran desafío; y la visión de negocios, que permite entender la necesidad del cliente, agregar valor y administrar costos, entre otros.

Con Travelpaq lograron crecer, pero se encontraron muy pronto con un problema que era insalvable: la pandemia paralizó el negocio del turismo. Rápidamente el equipo tuvo que tomar decisiones y cambiar de rubro, porque perdieron sustentabilidad.

A partir de ahí nació Folcode, que vendía servicios informáticos en un momento en el que la demanda por la digitalización explotó. El crecimiento fue rápido y hasta fundaron una academia para formar los profesionales que necesitaban y esta se convirtió en un negocio en sí misma.

Pero poco después de este crecimiento acelerado, volvieron a encontrarse con problemas y ahí llegó la última etapa de esta empresa. En 2023 aprovecharon otro de los elementos que según Alves es la clave de la supervivencia: los contactos.

“Hay que ir a las reuniones, hay que estar y hacer contactos”, dijo, quien fue parte de una gerencia que pudo encontrar la solución a la última gran crisis de la empresa gracias a eso. Es que uno de esos conocidos los puso en comunicación con Bridgenext, una gigante de los servicios informáticos que buscaba adquirir una empresa para tener sede en Sudamérica. Folcode se vendió, hoy es parte de un equipo global de más de 1500 personas y fueron parte de campañas digitales y servicios online que se vieron en todo el mundo.

Además de esta historia personal, Maximiliano dijo que lograron aprender a levantarse de las crisis y que hay valores que cuando todo se complica el emprendedor no puede perder. Se trata de la red de contactos, el criterio de líder con gestión, comunicación y visión de negocios y sobre todo la experiencia técnica.

Además, les dijo a los emprendedores que hoy tienen una oportunidad única. Gracias a la minería la oportunidad empieza antes de la producción y lograr mayor escala es posible mucho más rápido que cuando él inició el camino.

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