La minería sanjuanina tendrá un nuevo espacio para poner a prueba ideas, talento y creatividad frente a desafíos concretos de la actividad. La propuesta buscará reunir perfiles diversos y convertir problemas reales del sector en proyectos con potencial de desarrollo.
En este marco, DIARIO DE CUYO presentó un Hackatón con $17 millones en premios y capacitación que buscará transformar problemas concretos de la minería en nuevas soluciones surgidas desde San Juan. La propuesta fue anunciada durante Hackear la Minería, la segunda edición del Ciclo Pilares y Hackeando San Juan, y tendrá cinco desafíos distribuidos en tres grandes ejes: agua, acuerdo social y seguridad.
El encargado de presentar la iniciativa fue Andrés Menegazzo, director de Economía del Conocimiento de San Juan, quien explicó que la intención no es convocar únicamente a programadores, especialistas tecnológicos o proveedores que ya trabajan con la industria. Por el contrario, el Hackathon buscará formar equipos multidisciplinarios capaces de mezclar perfiles, conocimientos y experiencias para encontrar respuestas diferentes a problemáticas que atraviesan a la actividad minera.
Un Hackatón que busca ideas antes que soluciones terminadas
La dinámica tendrá una premisa central: los participantes no deberán llegar con un producto completamente desarrollado. El tiempo acotado propio de un Hackathon estará pensado justamente para que los equipos puedan experimentar, discutir alternativas y construir un primer prototipo que demuestre que una solución tiene posibilidades reales de continuar evolucionando. En términos tecnológicos, Menegazzo explicó que se buscará alcanzar un MVP, o mínimo producto viable, antes que una herramienta definitiva.
“Lo que se busca no es generar una solución elaborada, sino muchos prototipos con los cuales se pueda decidir”, explicó. Esa lógica permitirá que frente a un mismo problema puedan aparecer distintas respuestas y que posteriormente se evalúe cuáles tienen mejores condiciones para avanzar hacia una instancia de desarrollo más profunda.
La heterogeneidad será otra de las claves. Menegazzo planteó que un equipo podría integrar especialistas informáticos, profesionales vinculados a las ciencias sociales, científicos, creativos, emprendedores, empresas o personas provenientes incluso del arte y la cultura. La intención es incorporar miradas que habitualmente quedan fuera del circuito tradicional de proveedores de la industria. “La idea acá es atraer a jugadores nuevos o jugadores distintos”, sostuvo.
Para el expositor, ese cruce puede ser especialmente valioso porque no todos los problemas que atraviesa la minería tienen una respuesta exclusivamente técnica. Una herramienta tecnológica puede ser parte de la solución, pero el diagnóstico también puede involucrar variables sociales, operativas, educativas o humanas que obliguen a analizar el desafío desde otros lugares.
Agua y acuerdo social, los ejes de cuatro de los cinco desafíos
El primer gran eje será el agua y tendrá dos desafíos. Uno de ellos consistirá en desarrollar una solución que permita mejorar la visibilidad y trazabilidad de los monitoreos hídricos participativos vinculados a la actividad minera. La propuesta será encontrar una manera de exhibir esos datos con mayor transparencia y garantizar su integridad a través de herramientas tecnológicas. Durante la presentación apareció blockchain como una de las posibilidades, aunque no será una condición excluyente y los equipos tendrán libertad para proponer otros caminos.
Como los tiempos del Hackathon no permitirán realizar estudios completos de cuencas ni recopilar información desde cero, los participantes podrán trabajar con datos simulados construidos con características similares a los reales. El objetivo estará en demostrar que el sistema o prototipo planteado puede funcionar y posteriormente escalar hacia una aplicación concreta.
El segundo desafío relacionado con el agua propone recurrir a la gamificación, gemelos digitales o entornos inmersivos para enseñar cómo funciona la administración de un recurso escaso. La idea es crear una experiencia en la que, por ejemplo, estudiantes puedan decidir cuánto agua destinar a agricultura, minería u otros usos y observar cómo cada decisión modifica la disponibilidad general. De esa forma, se buscará que conceptos complejos sobre distribución y eficiencia hídrica puedan comprenderse a través de una dinámica interactiva.
El acuerdo social concentrará otros dos desafíos. El primero plantea crear una plataforma para mapear y fortalecer el encadenamiento productivo local. Funcionaría como una especie de mercado digital de la minería capaz de cruzar oferta y demanda e identificar posibilidades de asociación entre proveedores. Dos firmas con capacidades similares podrían, por ejemplo, complementarse para ganar escala, mientras que otras podrían descubrir oportunidades para responder en conjunto a una necesidad de una compañía minera.
La inteligencia artificial podría tener allí un rol relevante para detectar coincidencias, complementariedades y oportunidades. “Lo que necesitamos es una plataforma que nos ayude a entender dónde se pueden generar encadenamientos valiosos entre proveedores”, señaló Menegazzo al explicar el desafío.
La segunda propuesta dentro de este eje estará orientada a la trazabilidad del retorno social y económico de las inversiones realizadas en las comunidades por las compañías mineras y su cadena de valor. El desafío será encontrar una herramienta que permita conocer de una forma más abierta dónde se producen los mayores impactos, qué acciones generan mejores resultados y cómo esa información puede servir para orientar futuras inversiones.
Seguridad y tecnología para anticiparse a los riesgos
El quinto desafío tendrá como protagonista a la seguridad en las operaciones mineras, con especial atención a la telemetría y el control remoto aplicado sobre maquinaria pesada. La intención no estará centrada únicamente en la productividad o en el ahorro que estas tecnologías pueden generar, sino en aprovecharlas para disminuir riesgos para trabajadores y vehículos dentro de las operaciones.
Entre los ejemplos planteados apareció la posibilidad de desarrollar un sistema de control visual que pueda detectar personas o vehículos en cercanía de maquinaria pesada, generar una alerta y permitir una intervención remota frente a una situación potencialmente peligrosa. Como ocurrirá con el resto de los desafíos, la descripción funcionará como punto de partida y no como una solución predeterminada que los participantes deban copiar.
Los cinco problemas fueron seleccionados entre una cantidad mucho mayor de desafíos presentes a lo largo de la vida de un proyecto minero, desde la exploración y la construcción hasta la posterior operación. Para esta primera experiencia se optó deliberadamente por problemáticas amplias y relativamente intuitivas, de modo que una excesiva especialización no termine dejando fuera a quienes pueden aportar ideas desde otras disciplinas.
La metodología tendrá primero una instancia de apertura y generación de ideas, seguida por un proceso de convergencia hasta construir un prototipo. Plataformas digitales, inteligencia artificial, gemelos digitales o entornos inmersivos son algunas de las herramientas que pueden aparecer, pero Menegazzo dejó claro que no habrá una única tecnología ni un camino establecido de antemano: si una propuesta diferente consigue resolver mejor el problema, tendrá lugar dentro de la competencia.
$17 millones en premios, capacitación y cinco desafíos para competir
La competencia tendrá cinco desafíos concretos y repartirá $17 millones entre los tres proyectos mejor valorados. El primer puesto recibirá además una capacitación avanzada en inteligencia artificial con Digital House. El esquema presentado durante Hackear la Minería quedó definido de la siguiente manera:
5 Desafíos
- Monitoreo Hídrico Participativo y Transparencia Descentralizada
- Plataforma de Mapeo, Homologación y Encadenamiento Algorítmico de Proveedores Locales
- Trazabilidad Integral de la Inversión Social y Fondos Comunitarios.
- Gemelos Digitales y Entornos Inmersivos para la Gestión Educativa de Cuencas
- Telemetría y Control Remoto Seguro para Maquinaria Pesada
En cuanto a los premios, se distribuirán $17 millones entre los tres proyectos mejor valorados:
- Primer puesto: $7 millones, más una capacitación avanzada en inteligencia artificial con Digital House.
- Segundo puesto: $5 millones.
- Tercer puesto: $5 millones.
El proyecto que obtenga la mayor puntuación será, además del ganador económico, el que acceda a la instancia de formación específica en IA.
Los premios fueron presentados durante el encuentro por Pablo Dellazoppa, gerente general de Diario de Cuyo y Diario Los Andes. De esta manera, la convocatoria no sólo buscará reconocer económicamente las mejores propuestas, sino también potenciar el desarrollo del proyecto ganador a través de una instancia específica de formación en inteligencia artificial.
Pablo Dellazoppa, gerente general de Diario de Cuyo y Diario Los Andes, fue el encargado de presentar los premios del Hackathon durante Hackear la Minería.
Daniel Arias
El próximo paso llegará el 22 de septiembre, cuando se darán a conocer oficialmente las bases y condiciones del Hackatón. Allí quedarán establecidos los requisitos, la metodología de participación y el resto de los detalles que deberán tener en cuenta quienes quieran presentar una propuesta para alguno de los cinco desafíos.
La convocatoria tendrá además una característica central que atravesó toda la presentación: estará abierta a perfiles diversos y equipos multidisciplinarios, no únicamente a especialistas tecnológicos o actores que ya formen parte de la cadena minera. El objetivo será lograr que conocimientos provenientes de diferentes ámbitos puedan encontrarse alrededor de un mismo problema y convertir una primera idea en un prototipo con posibilidades de avanzar hacia una solución concreta para la industria.