La mejora de la calificación crediticia de Argentina por parte de Moody’s generó una respuesta favorable en los mercados. Los bonos soberanos en dólares avanzaron y el riesgo país descendió hasta los 410 puntos básicos, quedando nuevamente cerca de perforar la barrera de los 400.
Durante la mañana de este miércoles, el indicador elaborado por JP Morgan retrocedió ocho unidades y alcanzó su nivel más bajo en más de ocho años. Al mismo tiempo, los títulos argentinos emitidos en dólares registraron una suba promedio cercana al 0,5%.
El movimiento se produjo después de que Moody’s elevara la calificación soberana de Argentina desde Caa1 hasta B3, tanto para la deuda de largo plazo en moneda local como extranjera. Además, modificó la perspectiva de estable a positiva, una señal de que podría considerar una nueva mejora si continúa la evolución favorable de la economía.
Los bonos argentinos subieron y el riesgo país se acercó a los 400 puntos tras la mejora anunciada por Moody’s.
¿Qué es Moody’s y por qué importa su evaluación?
Moody’s es una de las principales agencias internacionales de calificación crediticia. Su tarea consiste en analizar la capacidad de gobiernos, empresas y otras instituciones para cumplir con el pago de sus deudas.
Las notas que asigna funcionan como una referencia para bancos, fondos de inversión y otros participantes del mercado. Una mejora implica que la agencia considera que el emisor tiene más posibilidades de cumplir sus obligaciones que en la evaluación anterior.
Cuanto mejor es la calificación, menor suele ser el rendimiento adicional que los inversores exigen para prestar dinero. Esto puede contribuir a que el Estado, las empresas y los bancos accedan gradualmente a financiamiento en mejores condiciones.
La categoría B3 representa una mejora respecto de Caa1, pero Argentina todavía permanece fuera del denominado grado de inversión. Según la escala de Moody’s, las obligaciones ubicadas en la categoría B siguen siendo consideradas especulativas y están expuestas a un riesgo crediticio elevado.
Por qué Moody’s mejoró la calificación de Argentina
La calificadora explicó que la decisión responde a una reducción del riesgo de incumplimiento y a que la estabilización macroeconómica avanzó más allá de la primera etapa del ajuste.
Entre los aspectos valorados aparecen los superávits fiscales sostenidos, la desaceleración de la inflación y la continuidad de la liberalización económica. Para Moody’s, esos factores fortalecieron la credibilidad de la política económica y redujeron parte de la volatilidad que caracterizó a la Argentina durante los últimos años.
La agencia también observó una mejora en el frente externo y mayores perspectivas de generación de divisas mediante exportaciones e inversiones en sectores como la energía y la minería. Estos ingresos podrían ser importantes para afrontar los compromisos de deuda de los próximos años.
La nueva nota también dejó a Moody’s en una posición similar a Fitch Ratings y Standard & Poor’s, que ya habían colocado a Argentina en una categoría equivalente. La diferencia es que Moody’s acompañó la calificación con una perspectiva positiva.
Qué significa que baje el riesgo país
El riesgo país mide la diferencia entre el rendimiento que ofrecen los bonos argentinos y el de los títulos del Tesoro de Estados Unidos, considerados una referencia de menor riesgo.
Cuando el indicador baja, significa que los inversores exigen una compensación menor para mantener deuda argentina. En términos generales, 410 puntos básicos equivalen a unos 4,10 puntos porcentuales adicionales sobre la tasa de referencia estadounidense, aunque el rendimiento concreto depende de cada bono y de su vencimiento.
Una caída sostenida puede facilitar el regreso del país a los mercados internacionales, reducir el costo de refinanciar vencimientos y mejorar las condiciones de crédito para compañías argentinas. Sin embargo, el Gobierno sostuvo que pretende esperar una reducción todavía mayor antes de realizar una emisión significativa de deuda externa.
Una señal positiva, aunque todavía quedan desafíos
La mejora constituye una señal favorable para la percepción internacional de Argentina, pero no significa que todos los riesgos hayan desaparecido. Moody’s continuará observando la acumulación de reservas, la capacidad para afrontar los vencimientos de 2027 y la continuidad de las políticas económicas.
También persiste la incertidumbre vinculada con las próximas elecciones presidenciales. Los inversores evalúan si el equilibrio fiscal y las reformas podrán mantenerse durante un período de mayor tensión política.
Por el momento, la combinación de una calificación superior, una perspectiva positiva, la suba de los bonos y un riesgo país cercano a los 400 puntos refuerza la expectativa de que Argentina pueda recuperar gradualmente el acceso a financiamiento más barato.