El último mes del año inaugura, en materia cinematográfica, con una buena cuota de horror y suspenso. La pantalla grande local, en sintonía con todo el país, recibe hoy dos estrenos no aptos para espíritus sensibles, y uno de ellos de factoría nacional, algo nada común en el género. Se trata de "Ataúd Blanco: el juego diabólico", del realizador Daniel de la Vega, quien fue justamente quien hizo el primer film de terror argentino realizado en 3D, Necrofobia, que debutó hace un par de años. Julieta Cardinali es Virginia, una madre común que un día se ve obligada a participar de un juego perverso de supervivencia, crímenes y ritos satánicos, para poder recuperar a su hija, que ha sido secuestrada en un extraño pueblo. En su desesperada búsqueda, descubrirá que hay cosas peores que la muerte; pero deberá elegir entre rendirse o vivir un día más de espanto para intentar salvar a la niña. Y la respuesta es obvia.



