La catástrofe que sacudió a Venezuela semanas atrás continúa sumando cifras dramáticas. Según el último reporte difundido por las autoridades gubernamentales, el balance de víctimas fatales tras el doble terremoto se elevó a 5.208 personas, tras confirmarse la localización de nuevos cuerpos entre los escombros.
El escenario operativo en el terreno atravesó un cambio de dinámica en las últimas horas: tras varias jornadas sin registrar modificaciones en la cantidad de rescatados con vida (que se mantiene en 6.462) ni en el número de heridos (16.740 personas), las tareas de emergencia dejaron de centrarse en la búsqueda de sobrevivientes para enfocarse casi exclusivamente en la remoción de estructuras colapsadas y recuperación de cadáveres.
Campamentos temporales y pérdidas multimillonarias
El impacto social de los sismos sigue en aumento debido al constante desplazamiento de familias que perdieron sus casas o temen regresar por la persistencia de las réplicas, las cuales ya superan las 1.380 apariciones.
Desplazados y refugios: Se contabilizan 23.820 personas alojadas en campamentos transitorios, requiriendo asistencia humanitaria continua.
Infraestructura dañada: Al menos 190 edificios colapsaron por completo y cientos presentan severos daños estructurales.
Estimación económica: Naciones Unidas (ONU) calculó que las pérdidas materiales directas en infraestructura, viviendas y servicios ascienden a los 37.000 millones de dólares.
Operativo de asistencia y reconstrucción
Para hacer frente a la contingencia, permanece desplegado un amplio contingente integrado por 30.989 efectivos locales, 31.745 voluntarios y 2.278 rescatistas internacionales. En paralelo a la asistencia médica —que ya supera las 39.900 atenciones sanitarias— y la distribución de más de 35 millones de litros de agua potable, el Gobierno inició la fase inicial de reconstrucción con más de 9.000 viviendas en proceso de reparación.