Que tenía contacto con el secretario del IPV (Instituto Provincial de la Vivienda). En otros casos directamente se decía amigo del interventor de ese organismo. Pero en general aseguraba ser empleado o inspector en esa oficina pública, en la que le habían encargado buscar gente que pudiera pagar una cuota por una casa, porque estaba en marcha un plan para desalojar a todos lo que no tenían sus pagos mensuales al día. Así, por una suma inicial, se podía acceder a una vivienda como titular. Con esa ingeniosa modalidad, el mendocino Francisco Mario Quatrochi (65) estafó a unas 14 familias, 6 de las cuales eran parientes o conocidos de su pareja, una mujer de Calingasta que también cayó en el engaño hasta que se dio cuenta de que las cosas no iban bien cuando Quatrochi se fue de su casa y entonces ella llamó a quienes habían entregado dinero a ese sujeto para que lo denuncien. Según la investigación, entre fines de septiembre y principios de noviembre de 2020, este hombre que dice haber nacido en Maipú, Mendoza, ser maestro mayor de obras y electricista matriculado, se alzó con más de $1.000.000. El 6 de noviembre de aquel año se fue del Loteo Díaz, Chimbas, con una deuda de $175.000 de alquiler, pero cuatro días después la policía lo encontró en el hotel donde se había alojado y en el que secuestraron un costoso teléfono de la marca iPhone.

