Un joven de 30 años reconoció ayer que entre mayo de 2019 y junio de 2021, produjo, publicó e facilitó archivos con pornografía de niños que no tenían más de 11 años. Tan intenso fue el tráfico de fotos y videos con esos menores (principalmente varones) que se le detectaron 357 archivos, elaborados y divulgados desde su teléfono. Las pruebas contra Francisco César Morán Bastía resultaron tan contundentes, que se allanó a reconocer la autoría de los delitos que le atribuía el fiscal de la UFI ANIVI Roberto Mallea, con quien pactó una pena de 10 años a través de sus defensoras Cecilia Bianchi y Gabriela Sánchez. Ese castigo, por los ilícitos admitidos por el acusado, fue el que finalmente impuso el juez de garantías Alberto Caballero, informaron fuentes judiciales.

