21 de febrero de 2026 - 14:20

Lo descubrieron por enviar un video porno con una menor de 14 años: dijo que lo hackearon, pero terminó aceptando un juicio abreviado

Kevin Emanuel Espina, de 23 años, fue condenado a tres años de prisión en suspenso por tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil.

Un reporte informático encendió la alarma y terminó con un joven de Rawson condenado por delitos vinculados a la explotación sexual infantil. Se trata de Kevin Emanuel Espina, de 23 años, quien fue descubierto tras enviar a través de Instagram un video de contenido pornográfico en el que aparecía una menor de 14 años.

La causa se inició en los últimos días de enero de este año, luego de que un organismo internacional especializado en delitos informáticos detectara movimientos sospechosos desde una cuenta radicada en San Juan. El informe fue remitido a la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, que avanzó con la investigación y logró identificar al titular del perfil y su domicilio.

El argumento del “hackeo”

Cuando fue detenido en su vivienda del barrio La Jarilla, Espina aseguró que su cuenta había sido vulnerada y que él no tenía relación con el archivo detectado. Sin embargo, los peritajes realizados sobre su teléfono celular y otros dispositivos secuestrados resultaron clave para sostener la imputación.

Durante la audiencia de formalización, realizada el sábado 31 de enero de 2026, el fiscal de la causa, Eduardo Gallastegui, expuso que se había constatado la existencia del material prohibido y que, además, hubo distribución del archivo a través de la red social. La jueza de Garantías, Mónica Lucero, dispuso en ese momento la prisión preventiva por la gravedad del hecho.

En paralelo, se incorporó a la investigación una pericia médica que confirmó que una persona que aparecía en el video era una niña menor de 14 años.

Cambio de postura y condena

Con el correr de los días y ya alojado en un calabozo, Espina modificó su estrategia defensiva. Finalmente, asesorado por su defensa técnica, delegada al abogado Juan Eduardo Sait, reconoció su responsabilidad y acordó un juicio abreviado con el Ministerio Público Fiscal.

Este viernes 20 de febrero de 2026, ante la misma magistrada, admitió que consumía material de abuso sexual infantil y que había participado en su circulación. El acuerdo fue homologado y se le impuso una pena de tres años de prisión en suspenso (sin cárcel) por los delitos de tenencia y distribución de material de abuso y explotación sexual infantil.

De esta manera, el joven evitó un juicio oral, pero quedó con antecedentes penales y sujeto al cumplimiento de reglas de conducta duran durante el tiempo de cumplimiento de la sentencia.

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