Ella es Bernarda, si bien por dentro sufre la pérdida de su segundo esposo, ese duelo, se lo traslada a sus hijas. Les impone como si fuera un castigo un luto de ocho años prohibiéndoles que Magdalena, Martirio, Angustias y Adela, hagan su vida fuera de la casa y tomen su propio destino. Excepto su hija mayor, Angustias, que como primogénita con el primer marido que tuvo Alba, es la única que tendría ciertas libertades, dado que espera casarse con Pepe El Romano. La hipocresía, el conflicto, la envidia y un fuerte lazo patriarcal hacen de esa casa un infierno disimulado por las "buenas costumbres". Pero la pasión, el fuerte deseo de libertad estallará en cualquier momento, cuando los cuerpos comiencen a danzar. Esta es la propuesta que llevará a cabo este fin de semana el grupo Aires de Cádiz, un elenco conformado por bailarinas de flamenco que pondrá en escena La Criada, adaptación libre de la Casa de Bernarda Alba, del gran poeta español Federico García Lorca, apelando a la fusión de la danza y el teatro. Después de muchos meses de preparación y ensayo, esta nueva versión se estrenará en la Sala TES con la dirección artística de Cuky Maestro y la dirección teatral de Emiliano Voiro. Esta producción, que cuenta con apoyo del Instituto Nacional del Teatro, no sólo reinterpreta el texto de Lorca y lo relata desde un punto de vista diferente al original, sino que también logra articular elementos muy particulares y esa energía liberadora que tiene el flamenco, que lo hace aún más interesante para que el espectador tenga una experiencia vibrante al momento de verla. "Con el grupo nos propusimos hacer una obra distinta. Y como se trata de una creación colectiva, consensuamos y elegimos la Casa de Bernarda Alba, porque nos pareció lo más adecuado para incursionar en la actuación. Acudimos al trabajo de Emiliano, porque como no somos actrices, sino bailarinas, incursionar en la actuación era vuelco totalmente nuevo para nosotras, esto es de fusionar flamenco con el teatro", reflexionó Maestro, quien está al frente de la producción general de esta puesta. Por su parte, el director de la puesta, contó cómo fue buscando el camino de encuentro para que dos disciplinas puedan tener un espacio común: "Para hacer la adaptación de la obra de Lorca, me pareció hermoso y me acerqué al proyecto. Por decantación terminó siendo una suerte de coaching actoral para las bailarinas. Lo interesante es que este tipo de obras clásicas se agiornan fácilmente a cada tiempo. La simbología y el contexto sociopolítico cambia, pero se resignifica mucho en este presente, en el que las mujeres alzan la voz reivindicando sus derechos", comentó Voiro.

