Dos empleados de la Tarjeta Naranja (un recaudador y su colaborador) son buscados por la Policía, luego de perpetrar un fabuloso fraude por al menos 1,5 millones contra la entidad para la que trabajaban en Santiago del Estero. La hipótesis es que se metieron al banco de datos informático de la entidad y de allí eligieron a ciertos clientes (unos 30) para hacerlos figurar como solicitantes de préstamos, por unos $50.000 cada uno.
