


Hablar de dieta no siempre es sinónimo de gastar mucha plata o que de la persona deje de comer. Una nutricionista sanjuanina, Yanina Soto, dio consejos sobre cómo preparar una dieta nutritiva para los niños (entre 5 y 10 años) que están en pleno crecimiento y las técnicas que pueden aplicar los padres para que coman.
La profesional explicó que siempre es necesario consultar a un médico porque cada niño tiene horarios, actividades y contextura física que se debe tener en cuenta para armar un plan alimenticio.
También aconsejó que mientras más temprano comiencen con hábitos sanos en nutrición es más fácil que se haga una costumbre.

Para el desayuno:
La nutricionista expresó que si no es muy "amigo" de la leche, se pueden hacer postres para disimular el lácteo y se recomienda que no haya exceso de azúcar: arroz con leche, avena, entre otros. En el caso de la fruta se puede hacer con gelatina, como ensalada, en licuados o jugos naturales.
Colaciones en la escuela (mañana o tarde):
Soto destacó que hablar de harina integral no quiere decir que sea un alimento para obesos. "Aporta fibras a sus intestinos", amplió.

Para el almuerzo:
"Conocemos que cada casa maneja economías diferentes por eso el almuerzo depende del bolsillo de casa mamá o papá", reflexionó. En este sentido, dijo que si los chicos no quieren comer vegetales, es bueno que los mezclen con algo que sí les gusta como pastas, hamburguesas, tartas o croquetas.
El agua debe ser consumida de 3 a 4 vasos por día, se deben evitar las gaseosas o jugos artificiales.

Para la merienda:
"No se recomienda que coman golosinas o galletitas pero puede ser opcional algún día. Lo básico es que no sea una ración grande", detalló.
Para la cena:
"Si comió pastel de papa en el almuerzo es bueno que coma algo liviano en la noche", expresó. Según la nuticionista, el niño en etapa de crecimiento debe consumir en promedio 1.800 calorías pero "depende de su contextura física y actividad".