Sheila Ayala (10) fue estrangulada con una sábana o algún elemento similar el mismo día en que desapareció (la vieron jugar con unos niños el domingo al mediodía). Y una vez muerta, también le quebraron algunas costillas. El fiscal del caso, Gustavo Carracedo, supone que todo sucedió en medio de un intento de violación contra la niña, que no llegó a consumarse.

