A unos 45 kilómetros de la plaza de Barreal, ayer se montó un operativo de control sanitario. Ahí, personal del hospital de Calingasta, efectivos de la Policía y trabajadores de la Municipalidad revisaron a todas las personas que llegaron hasta el departamento. Además de tomar la temperatura se pidió los datos personales de cada uno de los viajantes. Esto hizo que por momentos las filas de vehículos parecieran interminables. De hecho hubo gente que contó que esperó más de 1 hora para poder pasar ese ingreso. Esta postal fue la que mejor definió el inicio del fin de semana largo en la provincia, que a la vez fue la gran prueba de fuego para el turismo interno, liberado días atrás con estrictos protocolos.

