Los comercios habilitados para el cobro de servicios, como los "Rapipago", suelen ser blancos tentadores para los delincuentes. Y no fue la excepción el local "RM Bulones" situado en Avenida Benavidez, entre Colón y Vieytes, en Capital. Pero en la noche del miércoles, dos delincuentes a punta de arma, comprobaron que cuando las cosas están destinadas a no salir, no salen. Primero, porque cuando ya tenían reducidos a quienes trabajaban en esa ferretería, descubrieron que el dinero va a un buzón del que no es posible sacarlo sin llave o con empeñosa violencia, pero al parecer tiempo no tenían. Segundo, porque en la huida que se propusieron tras el relativamente frustrado golpe (sólo consiguieron apoderarse del teléfono del comerciante), se toparon con un móvil de la Seccional 26ta. que dirige el comisario Julio Aballay.


